La refundación del euro

Alemania se juega el futuro de sus exportaciones

Representan el 25% del PIB y Europa es el principal destinatario

Alemania se juega mucho en la resolución de la crisis soberana. La economía germana, una de las principales beneficiadas de la llegada del euro, ya ha empezado a acusar la tormenta financiera que azota a Europa. La desaceleración que ha sufrido en los últimos trimestres se explica en buena medida por el menor impulso de las exportaciones a los países de la unión, un efecto nocivo que no haría más que agravarse de fracasar el proyecto común. En definitiva, una tormenta en ciernes que dejaría la falta de demanda de la subasta de deuda de hace unas semanas en una mera anécdota.

Alemania, consciente del riesgo que supone la ruptura del euro y pese a tensar la cuerda hasta límites insospechados con el objetivo de imponer sus tesis de austeridad en Europa, ha demostrado en los últimos tiempos que también está dispuesta a ceder soberanía en favor del bien común. A medida que la amenaza de la crisis avanza, Alemania ha suavizado su discurso y ayer el acuerdo al que llegaron la canciller Angela Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarzoky, no contemplaba la participación forzosa del sector privado en caso de impago de deuda pública, una tesis que impulsó Alemania en su día.

La reticencia alemana a la hora de ceder en sus exigencias ha puesto el proyecto europeo al borde del precipicio y los próximos días serán decisivos. Alemania quiere asegurarse de que sus socios sean prudentes en el futuro y no quiere arriesgarse a sacar la chequera o a aceptar financiarse a tipos más altos en aras del bien común sin forzar antes a sus socios a unas políticas de austeridad que garanticen la sostenibilidad de las finanzas públicas en el futuro. Las posturas poco a poco se van encontrado y la buena noticia es que Alemania se juega tanto o más que el resto.

El euro ha generado beneficios de más 50.000 millones a Alemania en dos años

"El euro ha fortalecido el mercado de bienes alemanes, convirtiéndolo en el principal productor en Europa. La caída de los costes de comercialización en la zona euro ha incentivado a los países miembros a los intercambios comerciales con Alemania antes que con países no miembros de la unión, al tiempo que el euro mantiene los productos alemanes a precios competitivos para la periferia", resumen desde Schroders.

El beneficio del euro ha sido tal que en la última década las exportaciones netas han aportado de media 0,65 puntos al crecimiento anual del 1,1% que ha registrado el PIB alemán, según Deutsche Bank. El banco KFW calcula que el euro ha generado entre 50.000 y 60.000 millones de euros en beneficios a Alemania solo en los últimos dos años. Eso sin mencionar el impulso que ha supuesto para las exportaciones, que entre 2003 y 2007 crecieron un 9%.

La gran dependencia de las exportaciones en Alemania, sin embargo, puede convertirse en su principal debilidad este año puesto que esta pata de la economía representa cerca del 25% del PIB.

La economía alemana creció un 0,5% en el tercer trimestre -tras avanzar el 0,3% en el segundo y el 1,3% en el primero- pero los índices de actividad sugieren que el país va camino de afrontar una recesión técnica. "El impulso contractivo viene fundamentalmente de las exportaciones", explica Deutsche Bank. Y es que el 60% de las exportaciones alemanas están destinadas a países de la UE y el 40% va a parar a países de la zona euro, una región que está sufriendo un importante parón como consecuencia de los programas de austeridad y la tormenta financiera de los mercados financieros.

A la espera de ver si el consumo interno en Alemania puede amortiguar algo la caída -en 2010 contribuyó en 2 puntos porcentuales al PIB- de las exportaciones, los esfuerzos de la canciller Angela Merkel y las reiteradas declaraciones políticas en favor del euro son una buena señal.

Dejar el euro y volver al marco dispararía la divisa alemana. Las exportaciones perderían competitividad y el efecto de la depreciación del euro daría de lleno en el sistema financiero alemán, uno de los principales tenedores de deuda europea. Es de esperar por tanto que tengan razón quienes creen que la solución está más cerca solo por las consecuencias devastadoras de no encontrarla.

Letras a un interés 10.000 veces inferior a las españolas

El apetito por la deuda alemana sigue vivo a pesar de que apenas ofrece rentabilidad. El Tesoro germano colocó ayer 2.675 millones en letras a seis meses al 0,0005%. El pasado 22 de noviembre España emitió 965,929 millones de euros al mismo plazo a 5,2227%, lo que significa que los intereses para Alemania por esta emisión apenas alcanzarán 13.000 euros mientras que España afronta una factura de 142 millones por una colocación de menor importe al mismo plazo, según informa Carlos Molina.

Alemania volvió a generar interés en el mercado ayer después del fracaso que supuso la subasta a 10 años que celebró el pasado 23 de noviembre. En aquella ocasión tenía como objetivo colocar 6.000 millones y tan solo pudo emitir 3.644. Las cosas fueron bien distintas ayer. La oferta de letras registró una fuerte demanda, lo que situó la ratio de cobertura en 3,8 veces. Con todo, Alemania no emitió el máximo que tenía establecido en 3.000 millones, a pesar de que pagó un tipo menor al 0,08% de la emisión anterior al mismo plazo.

La cifra

60% es el porcentaje de las exportaciones alemanas que va destinado a países de la Unión Europea; el 40% a la zona euro.