Deuda pública

Los tiempos del refugio tranquilo, una cuestión del pasado

A la pregunta de si hay valor en la renta fija soberana española, la respuesta es que sí", reconocía esta semana el director de inversiones en España de Merrill Lynch Wealth Management, Alberto Spagnolo. Pero él mismo se apresuraba a matizar: "La aproximación debe ser muy cautelosa. Acertar con el timing es fundamental". La estrategia de inversión en renta fija está cambiando a velocidad de vértigo. Hace dos semanas, las letras del Tesoro español con vencimientos a tres y seis meses fueron colocadas en subasta con rendimientos mayores al 5%, una oportunidad única que, en función de si hay pronta solución a la crisis, podría o no volver a repetirse. "Un 4% sigue siendo un nivel muy interesante, descuenta un riesgo de impago muy elevado", apunta Alberto Matellán, de Inverseguros.

El horizonte es clave para la inversión. Juan Pedro Zamora, de XTB, advierte a los inversores que la deuda pública tiene un perfil mucho más interesante solo en el corto plazo, hasta los cinco años de vencimiento. "Pensamos que cuando la situación empiece a normalizarse, el rendimiento del bono alemán a 10 años se acercará al 2,8%, mientras que el de España debería situarse en el entorno del 5,25%-4,8%". Desde junio de 2010, el precio del contrato sobre el bono alemán ha subido un 18,5%, pasando de 113 a 134 euros. El precio del activo ya está cayendo, pues llegó a situarse en 139,2 euros. Un gran pacto por el euro desinflaría aún más al bund. Pero no está claro que el fracaso del euro beneficiara a la deuda germana, pues el mercado ponderaría entonces el verdadero impacto que tal suceso tendría sobre Alemania. Y quien tiene todas las papeletas para ganar en un escenario catastrófico es la deuda de EE UU.

La volatilidad a la que la renta fija se ha visto sometida desde el comienzo de la crisis le ha hecho perder la condición de valor intocable. Desde Merrill Lynch WM se da por hecho que, sea cual sea el resultado final del futuro europeo, la situación previa a Lehman, en la que no existían diferenciales de rentabilidad entre Alemania y el resto de la eurozona, no volverá. La directora de análisis de Renta 4, Natalia Aguirre, califica de "normalización" que el spread entre España y Alemania se sitúe en 150 puntos básicos, aun así muy lejos de los 354 actuales. La fecha límite será en una semana, con la cumbre europea del día 9 en la que debería anunciarse la solución definitiva.

Los efectos podrían hacerse notar en el mercado secundario antes de que se celebre. Las expectativas de que un acuerdo europeo relaje los tipos de interés podrían hacer "que veamos salidas de deuda en los días previos" a la cita, admite Daniel Pingarrón, de IG Markets. "Los movimientos dependerán mucho de las filtraciones que se produzcan antes de la cumbre", coincide Daniel López Argumedo, de Finagentes. Eso sí, no todo termina dentro de una semana. "Llevará un largo tiempo que las tasas se normalicen y cada subasta soberana será un desafío para el país emisor", advierte José Luis Martínez, estratega jefe de Citi en España. Los tiempos en que los bonos eran un activo tranquilo, casi aburrido, pertenecen al pasado.