Lenta evolución de sus ventas

Problemas para el Chevrolet Volt

El híbrido enchufable de la marca de General Motors, cuya seguridad está siendo investigada por problemas con sus baterías, no logrará vender 10.000 unidades en 2011, su objetivo para EE UU. El lanzamiento de su versión europea, el Opel Ampera, será retrasado.

Las baterías, en el centro de las miradas
Las baterías, en el centro de las miradas

El Chevrolet Volt, el símbolo de la nueva General Motors, comienza a dar algún que otro quebradero de cabeza al gigante estadounidense. El modelo híbrido enchufable no cumplirá con el objetivo de ventas fijado para este año en 10.000 unidades. Tras conocerse el dato del mes de noviembre, en el que se vendieron 1.139 , el Volt se queda a 3.800 de cumplir el objetivo a falta de un mes para cerrar el año.

Así lo ha reconocido el vicepresidente de ventas de GM Don Johnson: "Parece que entregaremos el Volt 10.000 a principios de 2012", aunque dice no estar "del todo decepcionado". El fabricante elevará la producción a 60.000 unidades para el año que viene. De ellos, GM pretende vender 45.000 en EE UU y exportar los 15.000 restantes.

Un objetivo que, observando la evolución de las ventas, parece un tanto lejano. Y teniendo en cuenta las noticias recientes, todavía más. Los últimos datos de noviembre no reflejan aún la inquietud que ha despertado la noticia conocida a principios de mes.

La agencia de seguridad del tráfico estadounidense (NHTSA) investiga desde hace unos meses la seguridad de las baterías de los Chevrolet Volt, después que uno de sus vehículos se incendiara tras superar unas pruebas de seguridad. La inquietud provocada entre los clientes ha provocado que la marca tome medidas, empezando por un rediseño de las baterías de litio-ión que monta este modelo para eliminar cualquier duda.

Mientras tanto, GM pretende minimizar el impacto de la noticia ofreciendo un vehículo de sustitución a los dueños de un Volt mientras continía los trabajos de investigación con la NHTSA para reducir al mínimo los riesgos de incendio de las baterías cuando el conductor sufre un accidente. El fabricante americano, que cerrará 2011 como líder mundial en ventas, envió una carta a todos los dueños de un Volt en nombre de su presidente en Norteamérica, Mark Reuss, para informarles de la posibilidad de cambiar su coche en lo que dure la investigación. De momento, sólo 33 han preguntado por esta posibilidad.

Otra medida que sopesa GM es recomprar los vehículos a los usuarios más preocupados por la seguridad de su coche, según uno de sus portavoces. Hasta ahora, el Volt era el primer vehículo en el ranking de satisfacción elaborado por la revista estadounidense Consumer Reports: el 93% de los encuestados afirma que volería a comprarlo, por delante de los dueños de un Dodge Challenger o un Porsche 911.

Pese a los mensajes de tranquilidad que transmiten sus altos cargos, la preocupación en GM es patente. Dan Akerson, consejero delegado de GM, declaraba en una entrevista a Reuters que "el Volt es un coche seguro". Sin embargo, la compañía no entregará su versión europea, el Opel Ampera, hasta que los ingenieros y los reguladores de la seguridad americanos encuentren con la solución que evite que la batería de un Volt se incendie tras un accidente.

Aunque este no es el único obstáculo que retrasará la salida del Ampera. GM estudia la forma de hacer rentable a Opel, de la que intentará potenciar ventas y recortar costes. Algunos analistas incluso hablan de despidos y cierres de fábricas. Todo ello, unido a la crisis económica del Viejo Continente, provoca inquietud al consejero delegado: "Vemos nubes de tormenta en el horizonte de Europa. La confianza del consumidor se ha erosionado. Hay mucha incertidumbre sobre la economía y si va a entrar de nuevo en recesión".