El cierre de posiciones bajistas hunde los rendimientos de los bonos en todos los plazos

¿Qué ha pasado en el mercado de deuda?

Los bajistas están siendo expulsados del mercado de deuda pública. La prima de riesgo española se ha moderado 39 puntos básicos, hasta situarse en los 356. En la italiana, el movimiento es similar. Alemania parece dispuesta a relajar la situación.

Impresionante barrido de posiciones bajistas en el mercado de deuda. El rendimiento del bono español a 10 años se ha desplomado hasta el 5,7% desde el 6,2% de última hora de ayer. "La reacción se debe en su mayor parte a un cierre de posiciones cortas; la mala noticia es que el volumen negociado es mínimo", señalan desde la mesa de tesorería de una entidad española.

¿Qué ha pasado? Primer punto: el buen resultado de subasta celebrada esta mañana por el Tesoro español aplacó los miedos. Y segundo y más importante: el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, ha abierto la puerta a una solución parecida a la que propuso el comité de sabios germano, según Reuters. La medida consistiría en la creación de fondos nacionales para amortizar la deuda de cada país en cuanto esta supere el 60% de su PIB. En su día, la propuesta de los cinco sabios alemanes hablaba de una fondo común.

En cualquier caso, la profundidad del mercado de deuda pública española sigue por los suelos. Durante la escalada de rendimientos de comienzos de noviembre que culminó con la subasta de obligaciones a 10 años a cerca del 7% y la venta de letras a tres y seis meses a más del 5%, eran los compradores los que brillaban por su ausencia. Ahora, los que han desaparecido son los vendedores.

El rendimiento del bono español a 30 años ha caído hasta el 6,2% desde el 6,5% de ayer. El 10 años, al 5,7% desde el 6,2%; el cinco años, al 5,3% desde el 5,9%; y el dos años, al 4,8% desde el 5,4%. Por su parte, la prima de riesgo italiana también ha caído con fuerza, hasta situarse en 448, frente a los 474 de ayer.

El riesgo-país español tocó un récord por encima de los 500 puntos el pasado 18 de noviembre, la bajada ha sido de casi 150 puntos en menos de quince días. Los que compraron deuda en las últimas subastas de deuda española tienen motivos para celebrarlo, pues gracias a la subida del precio de esa deuda en el mercado secundario -que se mueve de forma inversa a la rentabilidad- ya se anotan importantes plusvalías latentes.

La sequía de mercado provoca que los rumores de intervención del BCE tengan más poder que nunca. El mero hecho de que corra la posibilidad de que el organismo se haya puesto a comprar bonos españoles e italianos hunde los rendimientos. A las declaraciones de Schaeuble, se une la posibilidad de que Mario Draghi haya dado la orden de comprar. Los inversores prefieren no jugársela, y tanto entidades financieras como fondos de inversión huyen del riesgo.

Además, la intervención coordinada de ayer de los bancos centrales fue una severa llamada de atención, a juicio de los expertos consultados. No tanto por la medida en sí, sino porque el BCE y la Fed han exhibido su munición y han aseverado que no dejarán que la crisis de liquidez vaya más allá. "Don't fight with the Fed" (no luches contra la Fed) es un aforismo conocido en Wall Street y parece que los especuladores en deuda pública europea también se lo están aplicando.