Según el Banco de España

Las empresas no financieras ganan un 27,4 % menos hasta septiembre

El beneficio neto de las empresas no financieras españolas disminuyó un 27,4 % en los nueve primeros meses del año, respecto al mismo periodo de 2010, según los datos de la Central de Balances Trimestral (CBT) del Banco de España.

Según esos datos, esta caída, que sitúa el beneficio empresarial en niveles "muy por debajo a los obtenidos antes de la crisis", se debió a las menores plusvalías por la venta de activos (principalmente acciones y participaciones) y a las fuertes provisiones asociadas a los procesos de regulación de empleo.

El director general del Servicio de Estudios del Banco de España, Jose Luis Malo de Molina, explicó que los datos muestran que la modesta recuperación de la actividad empresarial de 2010 no se consolida en 2011, año que "vuelve a una trayectoria de ligera contracción".

Durante los nueve primeros meses del año el valor añadido bruto (VAB) se contrajo un 0,5%, sobre todo, en los sectores ligados al consumo privado, como el de comercio y hostelería y el de la información y las comunicaciones, y pese al buen comportamiento de la rama industrial.

En concreto, el sector industrial registró un incremento del 2,4% entre enero y septiembre, gracias a las exportaciones que subieron los ingresos de las empresas de fabricación de material de transporte (19,8%) y pese a los retrocesos de la industria de alimentación, bebidas y tabaco o de fabricación de productos informáticos y electrónicos.

Por su parte, las empresas del sector energético presentaron incrementos del 0,7%, y las del comercio y la hostelería se vieron perjudicadas, con una caída de la actividad del 2,2%, por la debilidad del consumo.

æpermil;ste también fue el motivo de la contracción del 4,5% experimentada en el sector de la información y comunicaciones, aunque también se debió a la fuerte competencia y a la reducción de márgenes de las telecomunicaciones.

Los ingresos financieros crecieron un 19,1% por los mayores dividendos obtenidos de filiales extranjeras y por el aumento de los intereses recibidos en el marco de la subida de los tipos de interés, motivo que influyó también en el aumento del 10,3% de los gastos financieros.

Malo de Molina alertó de la tensión financiera que viven sobre todo las empresas de menor tamaño y los sectores más afectados por la crisis, como el de construcción e inmobiliario, y planteó un "incipiente proceso" de desapalancamiento y de alargamiento de los plazos de pago de las empresas.

"Como el coste de la financiación aumenta, la brecha entre la rentabilidad y lo que cuesta endeudarse se cierra", lo que reduce los estímulos para invertir "por la baja confianza y deterioro de las expectativas".

Explicó que los gastos de personal crecieron un 0,5%, por la caída del empleo y los ascensos de las remuneraciones medias. Las plantillas medias disminuyeron un 0,6%, dado que el 52,7% de las compañías analizadas registraron reducciones en el número de empleados. Este ajuste se dio fundamentalmente en la plantilla eventual, ya que los trabajadores con contrato fijo incluso aumentaron un 0,5%.

En cuanto a las remuneraciones medias, sus costes aumentaron un 1,1%, en mayor medida en las ramas de informaciones y comunicaciones o la industrial, debido a que "los salarios del sector privado no siguen la pauta del sector publico,donde se ha producido el ajuste", aseguró.