El gobernador belga admite tal posibilidad si se agrava el parón

El deterioro económico fuerza al BCE a debatir sobre otra bajada de tipos

La probable entrada en recesión de la zona euro, admitida ya por la banca europea, ha reabierto en el seno del BCE el debate sobre la conveniencia de volver a bajar los tipos de interés en la próxima reunión de diciembre.

El deterioro económico fuerza al BCE a debatir sobre otra bajada de tipos
El deterioro económico fuerza al BCE a debatir sobre otra bajada de tipos

Se necesita más madera para que no se pare la locomotora europea. Es la consigna que comienza a extenderse, no sólo entre los y analistas financieros del Viejo Continente sino también entre los propios miembros del Banco Central Europeo (BCE). Los últimos indicadores de la zona euro, muestran cómo el área puede entrar en recesión de nuevo a comienzos de 2012. De hecho, el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que recoge las impresiones de la gran banca europea, ya da por hecho un retroceso del 1%. El contagio se extiende a toda la UE. La agencia Moody's ha colocado el rating de Hungría en la categoría de 'bono basura'. Ante esta tesitura están ganando fuerza las voces que aconsejan una rebaja de tipos de interés que reanime la actividad.

El gobernador del Banco de Bélgica y miembro del Consejo de Gobierno del propio BCE, Luc Coene, considera "probable" una nueva rebaja de tipos ante el estancamiento de la economía. Ante una nutrida representación de empresarios del país, Coene recalcó que es posible que se decida otra reducción del precio del dinero "si continúa la tendencia actual". Ahora falta saber cuando. El BCE se reúne de nuevo a principios de diciembre. La reducción, de producirse en esa cita, sería la segunda después de que el Banco con sede en Francfort recortara el 3 de noviembre en un cuarto de punto los tipos de interés hasta el 1,25%, en la primera reunión del Consejo de Gobierno presidida por Mario Draghi.

De momento, Draghi no ha abierto la boca. En su primera intervención, tras el Consejo de Gobierno del día 3, el italiano recordó que el BCE nunca se compromete a tomar decisiones por adelantado, aunque aseguró que estará muy atento a la evolución del crecimiento económico y de los precios, ante la "elevada incertidumbre" en la zona.

El deseo de que se produzca una rebaja de tipos es compartido por varios Gobiernos nacionales, entre ellos el español. También se extiende este interés entre las administraciones territoriales. El consejero de Economía del Gobierno vasco, Carlos Aguirre, justificó el viernes una bajada de tipos por la necesidad de proporcionar liquidez al sistema financiero y de generar un incremento de la actividad.

En el banco central alemán se guarda silencio también. Sin embargo, los empresarios germanos ya han mostrado su interés en reanimar la economía de sus socios comerciales con bajadas de tipos. Mientras tanto, el Bundestag (Parlamento) aprobó el viernes los Presupuestos para 2012, que prevén un nuevo endeudamiento de 26.100 millones de euros, 4.000 millones menos que en 2011. El ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, subrayó que las cuentas conjugan la urgencia de ahondar la "consolidación fiscal" con la necesidad de que el Estado sustente el crecimiento de la primera economía europea ante la amenaza de recesión.

Rehn llevará al Eurogrupo un informe sobre Italia

La vigilancia sobre Italia se estrecha. El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, presentará un primer informe sobre el país transalpino en la reunión del Eurogrupo que tendrá lugar el próximo martes. Rehn mantuvo este viernes un encuentro en Roma con representantes de la Comisión de Presupuestos italiana, con los que analizó las reformas anticrisis que el Gobierno de Mario Monti pretende sacar adelante. Rehn no ocultó su "preocupación" por la constante subida del interés que debe pagar Italia para colocar su deuda. En esta materia, pidió al Consejo Europeo que acelere el refuerzo del fondo de rescate para contener el contagio de la crisis de deuda. Tras la reunión con los parlamentarios y con el propio primer ministro Monti, aseguró que el plan de reformas va "en la buena dirección" pero dejó claro que espera más medidas de Italia para cumplir el compromiso de lograr el equilibrio fiscal en 2013.