Las participaciones se colocaron entre inversores institucionales en diciembre de 2006

La intervención de Banco de Valencia deja en el aire sus 77 millones en preferentes

Ordóñez calmó a los acreedores del Banco de Valencia después de intervenirlo, el Banco de España aseguró que "pueden estar absolutamente tranquilos". Sin embargo, los titulares de los 77,3 millones de euros en preferentes previsiblemente dejarán de cobrar su correspondiente cupón a partir del próximo año.

Sucursal del Banco de Valencia
Sucursal del Banco de Valencia

El Banco de España ha detectado un agujero de 562 millones de euros en Banco de Valencia, y eso solo en sus resultados a cierre del pasado marzo y sobre una parte del balance, pues el déficit hallado está en las provisiones para los riesgos crediticios y activos adjudicados. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) advierte en un comunicado a la CNMV que "el déficit podría ser mayor".

Banco de Valencia ni siquiera ha presentado ante el supervisor de los mercados las cuentas correspondientes al tercer trimestre del año y los indicios ya conocidos hacen prever que los técnicos del FROB harán aflorar pérdidas, lo que impedirá que la entidad abone el interés de sus participaciones preferentes a partir del próximo año. Oficialmente, ganó 16,7 millones de euros entre enero y junio.

La entidad dispone de 77,3 millones de euros en preferentes en circulación, según su última presentación del pasado junio y pagan una rentabilidad del euríbor a tres meses, ahora en el entorno del 2%, más un diferencial de 135 puntos básicos. La colocación se realizó entre inversores profesionales, pues el valor nominal de cada participación preferente asciende a 50.000 euros.

Curiosamente, Banco de Valencia ha ido realizando recompras en los últimos meses de las participaciones preferentes colocadas entre los inversores institucionales, según la información comunicada a la CNMV. Así, en diciembre de 2006 colocó 170 millones de euros, importe que mantenía a cierre de marzo del año pasado. Desde entonces, ha ido recomprando paulatinamente este tipo de deuda a sus tenedores por un importe total de 92,7 millones de euros.

Descontando las preferentes, la entidad contaba al cierre del primer semestre con deuda subordinada por unos 360 millones de euros, si bien en ninguna de las tres emisiones en circulación contempla la posibilidad de entrar en impago si el emisor registra pérdidas, según sus respectivos folletos.

En las cuatro intervenciones desde el estallido de la crisis, el Banco de España ha sacado a la luz cuantiosas pérdidas. Ocurrió en Caja Castilla La Mancha (CCM), en Cajasur y también en Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Esta última entidad, intervenida en julio, ha comunicado unos números rojos de 1.731 millones de euros entre enero y septiembre.

Todas las cajas de ahorros intervenidas han continuado funcionando con normalidad. Cajastur se quedó con CCM, BBK con Cajasur y está por ver en qué manos termina la CAM. Sus depositantes no han tenido ningún problema, pero Cajasur y la CAM sí han dejado de pagar el interés de algunas de sus emisiones de deuda subordinada.

Cajasur no pagó la remuneración de sus preferentes colocadas en diciembre de 2000 ni en septiembre ni en diciembre de 2010. CAM dejará de remunerar sus preferentes, previsiblemente, a partir de 2012 y ya se ha ahorrado los cupones de dos emisiones de deuda subordinada colocadas en septiembre y octubre de 1988.