Elecciones 2011

PP y nacionalistas se nutren de las bases electorales de un PSOE debilitado

La aplastante mayoría de Mariano Rajoy en las elecciones celebradas ayer ha perjudicado duramente al PSOE que pasa a liderar la oposición en un estado bastante débil después de conseguir los peores resultados de su historia. Los nacionalistas y el PP se alzan como los grandes beneficiados de la derrota socialista en sus tradicionales feudos.

Con 110 diputados los socialistas han perdido apoyos en todo el territorio nacional, pero la gran sorpresa se ha producido en los hasta ahora considerados tradicionales feudos socialistas. Andalucía y Cataluña, en donde el PSOE concentraba gran parte de sus votantes, se han sumado al descontento general y han decido apostar por otras alternativas que permitan atajar la crisis a la que enfrenta el nuevo ejecutivo.

Las elevadas cifras de desempleo y la mala gestión económica desarrollada durante la última legislatura han pasado factura a Alfredo Pérez Rubalcaba que ha conseguido 4.700.000 votos menos que en las pasadas generales de 2008. En ese año el PSOE se alzó 169 diputados gracias al apoyo prestado por más de 11 millones de ciudadanos.

Aunque la victoria el PP se daba por descontada en comunidades como Madrid o Valencia, los socialistas esperaban aguantar el tipo en Andalucía y Cataluña, pero la realidad ha sido más cruel que los sondeos y ni siquiera aquí han sido la fuerza más votada. Solo Barcelona y Sevilla se erigen como las provincias en las que los socialistas han conservado el poder, aunque ello no implica que su poder no haya menguado.

En Andalucía el gran beneficiado de la derrota del PSOE ha sido sin lugar a dudas el PP. En 2008 los populares consiguieron 25 diputados, frente a los 33 de este año. Asimismo IULV-CA vuelve a contar con representación en el Congreso después de dos legislaturas de ausencia. Los votos cosechados en Málaga y Sevilla le permiten contar con dos escaños. Por su parte, los socialistas abandonan su hegemonía y de los 36 diputados de 2008 ahora pasan a contar con tan solo 25.

Al igual que Andalucía, Cataluña concentraba gran parte del electorado del PSOE. En las pasadas generales el PSC-PSOE se alzó como la fuerza más votada al conseguir 25 escaños, frente a los diez de CiU, los ocho del PP y los tres de ERC. Pero en esta ocasión se ha producido un vuelco en el que los principales vencedores han sido los nacionalistas. El partido que lidera Artur Mas pasa a tener ahora 16 escaños relegando a los socialistas a la segunda plaza con tan solo 14 diputados. ERC no experimenta cambios y el PP pasa a tener un representante más.

Según los resultados, el PSOE tan solo vencería en las provincias de Sevilla y Barcelona. En 2008 en la capital andaluza los socialistas consiguieron ocho diputados, frente a los seis de ahora, y en Barcelona pasan de 16 a diez.

A las derrotas cosechadas en los territorios socialistas por excelencia se suman otras significativas como por ejemplo los malos resultados conseguidos en el País Vasco. En las elecciones pasadas los socialistas fueron los más votados y consiguieron nueve diputados. Sin embargo, en esta ocasión la fuerza abertzale Amaiur ha arrasado y se ha hecho con seis escaños, perjudicando al PNV y al PSOE que limitan su poder a cinco y cuatro diputados, respectivamente.

Con esta perspectiva oscura para el PSOE, Rubalcaba comunicó ayer a Zapatero la necesidad de convocar un congreso ordinario del que surgirá la persona encargada de dirigir el cambio y levantar al partido del suelo.