Defiende que el BCE está cumpliendo su valor

González-Páramo: "Las medidas urgentes corresponden a los Gobiernos"

El miembro del BCE pide además más flexibilidad en el mercado laboral español.

Jose Manuel Gonzalez-Paramo
Jose Manuel Gonzalez-Paramo

La pelota volvió ayer a los Gobiernos. José Manuel González-Páramo, miembro español del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), ha señalado hoy a los culpables del recrudecimiento de la crisis de la deuda soberana en Europa, bajo su punto de vista: "El expediente fácil es señalar al BCE en vez de atajar los problemas, pero las responsabilidades son de los países". Respondía así a las palabras de ayer del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, quien recordó que España había cedido al banco central gran parte de sus instrumentos de acción contra la crisis.

Ha apuntado a que las medidas que tiene que tomar los Gobiernos, como el español, "son urgentes" y de carácter estructural. Ha hecho estas declaraciones en su intervención en la asamblea anual de exalumnos de la escuela de negocios IESE en Madrid y posteriormente en un encuentro con la prensa. Además, ha señalado que el BCE tiene prohibido por los tratados europeos financiar la política monetaria de los países, por eso ha instado a los jefes de Estado y Gobierno de la UE a poner en marcha "el cortafuegos" que acordaron en la cumbre del pasado octubre. También ha defendido que el BCE está cumpliendo su labor primera de mantener la estabilidad de precios, lo que garantiza la credibilidad e independencia de la entidad.

El directivo del BCE ha sido además muy crítico con la Unión Económica y Monetaria (UME): "La M de monetaria es muy grande, pero la e es minúscula, la gobernanza económica se ha quedado en los papeles. Es hora de pedirle a los líderes que avancen en ese sentido".

Ha preferido no contestar las preguntas de si se ve como ministro de Economía en un futurible gobierno de Mariano Rajoy (PP), pero sí ha respondido "como economista", a los retos urgentes que necesita España. Cree que hay que romper el "triángulo vicioso", de reconducir las finanzas públicas, fortalecer el sistema bancario y "lo primero será solucionar los problemas del mercado laboral". Cree que se debe introducir "más flexibilidad" en las relaciones entre empresarios y trabajadores, con una negociación de los convenios descentralizada más cerca del nivel de la empresa.