La cámara de contrapartida LCH.Clearnet podría subir las exigencias para la deuda española

Esperando el penúltimo remate

España se asoma cada día más a un nuevo precipicio. El riesgo país supera por tercera jornada consecutiva los 450 puntos básicos. La línea roja que marca la Cámara de contrapartida LCH Clearnet para exigir más garantías a los bancos para obtener financiación. Irlanda, Portugal e Italia ya lo han sufrido. ¿Será España la siguiente?

El tapón en el mercado interbancario ha dado visibilidad a nuevas entidades: las cámaras de contrapartida. La británica LCH.Clearnet, la más utilizada, se han convertido desde 2010 en una de las pocas vías para que las entidades consigan financiación.

A cambio, las cámaras exigen a las entidades activos como garantía, entre los que la deuda pública es uno de los más importantes. Una nueva exigencia que se traduce automáticamente en una rebaja de la valoración de la deuda en el mercado -vale menos a la hora de obtener liquidez- y que desataría a su vez ventas masivas. El círculo vicioso se cerraría aun más.

Así pasó con Irlanda, Portugal o la última, Italia. La estocada de la plataforma sobre la deuda transalpina tuvo efectos inmediatos. LCH.Clearnet subió las garantías necesarias para emplear la deuda italiana como colateral para obtener financiación y la exigencia en los bonos a 10 años pasó del 6,65% al 11,65%.

El movimiento catapultó de manera devastadora el rendimiento de la deuda transalpina: Un día después, el bono a 10 años superó el 7,2% y la prima de riesgo respecto a los bonos germanos subió en un solo día más de 50 puntos básicos, hasta cerrar por encima de los 550.

España está jugando con fuego. La escalada en la rentabilidad de sus bonos ha alcanzado hoy cotas inimaginables. Supera el 6,8% y la prima de riesgo no solo supera la frontera de los 450 puntos básicos, sino que acaricia los 500.

El castigo de la cámara británica puede ser inminente, pero hay algún motivo para la esperanza. El último azote de la crisis soberana ha afectado ha casi todos los socios del euro, incluidos los alumnos más aventajados que cuentan con la preciada valoración de triple A.

Salvo Alemania, el resto ha visto como subía la rentabilidad de sus bonos en los últimos días. El sufrimiento de Francia (3,739%), Austria (3,615%) o Finalandia (2,516%) puede ser el colchón para España. LCH toma como referencia los 450 puntos básicos de diferencia con respecto a la cesta de Estados triple A, no solo con Alemania. Así, la prima española rondaría los 480 puntos y ganaría un cierto margen.