Las falta de plusvalías condiciona la cuenta de resultados

El beneficio de ACS se desploma un 35% hasta septiembre

Cara y cruz en los resultados de ACS. Mientras las ventas se disparan un 62% por la incorporación de Hochtief, el beneficio se desploma un 35% por la falta de extraordinarios.

La cuenta de resultados de ACS puede resultar incomprensible para cualquiera que se acerque a ella sin estar avisado. Los ingresos se disparan en los nueve meses transcurridos hasta septiembre, pero parece que la compañía ha sido incapaz de rentabilizarlo, porque los beneficios caen a plomo. ¿Cómo es posible?

Y es que las cuentas de la constructora presidida por Florentino Pérez tienen muchos extraordinarios dentro. Los más llamativos son los que faltan. El año pasado, ACS contabilizó unas plusvalías de 384 millones por la venta del 15,5% de Abertis que no se repiten en este ejercicio, lo que justifica buena parte de la caída del beneficio. Al final, se quedan en 739 millones, lo que supone un retroceso del 34,7%.

En todo caso, los fondos generados por las operaciones también bajan, aunque menos que el beneficio, un 1,5%, pero no porque las ventas se hayan estancado. Al revés, crecen a un ritmo del 62,1%, mientras que el Ebitda lo hace a una tasa del 39%. En este caso, la explicación está en la integración de Hochtief, que por su tamaño y capacidad aporta mucho a la parte alta de la tabla. La empresa alemana, sin embargo, no es demasiado rentable, así que todo el impulso se va perdiendo según se baja en la tabla de resultados.