Permitiría a Berlusconi aprobar el presupuesto de 2010

La oposición italiana se abstendrá en la votación

Los principales partidos de la oposición italiana se abstendrán en la votación de esta tarde, lo que permitiría al Gobierno de Berlusconi aprobar el presupuesto de 2010 pese a la pérdida de apoyos en su partido.

Los principales partidos de la oposición italiana han confirmado que se abstendrán en la crucial votación sobre las finanzas públicas, que podría decidir el destino del Gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi.

La decisión significa que probablemente se haya el número de legisladores necesario para aprobar el presupuesto del año pasado. Pero al no votar, la oposición espera dejar al descubierto la debilidad de la mayoría de Berlusconi.

Rumores de dimisión

Crece la inquietud por la complicada situación política y económica en la que se encuentra Italia, mientras siguen los rumores sobre la dimisión de su primer ministro, Silvio Berlusconi.

Pese a que Il Cavaliere desmintiera ayer las especulaciones sobre un abandono inminente, se encuentra bajo una fuerte presión ante la votación crucial de hoy. Berlusconi lucha por mantener la unidad de su coalición de centroderecha después de la deserción de varios diputados, y sabrá hoy si mantiene la mayoría.

Además, la oposición está preparando una moción de censura contra Berlusconi que podría ser votada en cuestión de días.

La incapacidad de Berlusconi para adoptar reformas que desactiven la crisis de deuda ha avivado el descontento dentro de su propio partido, aunque las estimaciones varían ampliamente sobre cuántos diputados de centroderecha le retirarán su apoyo en la votación que se realizara a las 14:30 GMT. (15:30 hora de Italia).

Sus aliados más próximos y él mismo pasaron el fin de semana tratando de obtener el apoyo de suficientes diputados para evitar una humillante derrota hoy en la votación para confirmar la ley de financiación estatal que ya ha perdido una vez.

Un resultado negativo en la votación probablemente lleve a la dimisión inmediata de Berlusconi o a una orden del presidente, Giorgio Napolitano, de convocar una moción de confianza. Además, quedaría en el aire la cuestión de confianza a la que quiere someter Berlusconi en el Parlamento las reformas económicas que prometió a sus socios comunitarios.