"El factor diferencial es el trabajador"
Uno de los socios fundadores de Cookie Box, que también ejerce como profesor de Esade en temas de liderazgo, analiza los desafíos que deben afrontar las empresas en tiempos de crisis y cómo deben enfocar la formación de sus empleados para sacar partido de ella.
Dicen que las crisis son épocas de oportunidades. ¿Cree que se debe formar a los empleados para sacar provecho de ella?
La formación es necesaria para ser competitivos. Es necesario hacer que la materia gris se ponga en marcha. No es que anteriormente no se haya hecho, sino que nunca antes había sido tan importante estar implicado en la empresa. Sacar partido de la crisis requiere la cooperación de todos los trabajadores. Por ello, la mayoría de acciones formativas van orientadas a que la gente se comprometa, tanto directivos como trabajadores.
¿Qué hacer para que los trabajadores sientan que forman parte de la empresa?
Es una cuestión muy complicada, pero podemos dar algunas pistas. En primer lugar, para mí requiere que haya entre el discurso y las acciones mucha coherencia. Muchas veces a nivel organizacional hay ideas claras, pero al comunicarlas al resto se cometen errores. En segundo lugar, debe haber total respeto a que cualquier persona puede aportar ideas. Se ha escrito mucho sobre los números uno, pero por ejemplo Steve Jobs no hubiera sido tan importante sin un segundo como Timothy Cooks. La tercera es cómo se gestionan los egos organizacionales.
¿Cuál es el principal reto de la empresa en relación con la formación?
Me gustaría que nos creyéramos que el factor diferencial de una compañía viene de su gente.