¿Cómo evoluciona el empleo?
En una semana el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y la Seguridad Social nos han proporcionado datos referentes a la evolución del mercado laboral.
El más reciente de ellos, los indicadores mensuales, según el SEPE el desempleo aumenta en octubre en 134.182 personas (3,17%). Por su parte, la Seguridad Social pierde 75.429 afiliados ocupados.
La Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el INE nos informaba que el empleo había disminuido, entre julio a septiembre, en 146.800 puestos de trabajo. Ahora bien, hay que preguntarse: ¿en qué sector o rama de actividad se ha producido la pérdida del empleo?.
Si se analizan por sectores se observa que el empleo disminuye en todos: Agricultura (33.500), Industria (1.400), Construcción (59.500) y Servicios (52.300). Precisamente en este último sector han surgido algunas discrepancias a las que vamos a intentar aportar claridad. El sector servicios es como un "cajón de sastre" en el que se encuentran tanto actividades de mercado (comercio y hostelería, información y comunicación, financieras, inmobiliarias, profesionales y artísticas) como igualmente las de no-mercado (Administración Pública).
La primera discrepancia, en principio, surge por parte de algunos expertos y medios de comunicación al manifestar que el turismo no había creado empleo en estos meses estivales ya que al disminuir el empleo en el sector servicios (52.300 personas) y ser el turismo una rama de actividad con gran peso específico en el sector servicios había contribuido a la destrucción de empleo. Pero no es así. Según la EPA la rama de actividad de Hostelería y Comercio (muy dependiente de la actividad turística) había creado 71.000 empleos y el resto de ramas de actividad del sector servicios habían disminuido en 123.000. Por lo tanto la diferencia entre los empleos creados en el sector servicios (hostelería) y los perdidos en el resto de ramas de actividad arrojan un saldo negativo de 52.000 empleos. En consecuencia hostelería no ha contribuido a la disminución del empleo sino más bien lo contrario.
Por otro lado, y continuando con el sector servicios han surgido también algunas discrepancias en la forma de medir el empleo en referencia al sector no-mercado (Administración Pública), y que es, en gran parte, el responsable de la pérdida de empleo. Debemos tener en cuenta que en este ejercicio el sector de la Administración Pública prácticamente no ha creado empleo y de ese modo no ha hecho de colchón amortiguador en la pérdida de empleo como ha sucedido en otras ocasiones. Así en el mismo trimestre del pasado ejercicio se crearon más de 90.000 puestos de trabajo, en 2009 más de 50.000 y en 2008 cerca de 50.000. Si no creamos empleos, lógicamente, aumenta el desempleo. Por supuesto si se hubiese creado empleo en el sector público al ritmo de años anteriores los efectos sobre el empleo hubieran sido diferentes.
Además, es necesario añadir el impacto negativo que sobre el sector de la construcción ha tenido la disminución de la inversión pública como consecuencia de las citadas políticas de austeridad. A todo ello, la teoría económica a este efecto lo denomina coste de oportunidad, es decir, aquello de lo que un agente renuncia cuando toma una decisión. No se puedo tener una cosa y lo contrario. La situación económica y social del mundo ha evolucionado y nuestras economías se enfrentan a una gran diversidad de desafíos. Pero la voluntad de crecimiento de la actividad y del empleo tropieza con numerosos retos coyunturales y estructurales. Con el objetivo de reducir los déficits públicos se han tomado decisiones de rigor presupuestario que tienen el riesgo de acentuar todavía más la ralentización del crecimiento económico y la creación de empleo. En un contexto de austeridad presupuestaria ello explica, sin restar importancia a otros factores, el aumento del desempleo: es el efecto negativo sobre el empleo de las políticas de austeridad presupuestaria.
En este sentido, la OIT también advierte de que los esfuerzos por reducir la deuda pública y el déficit "con frecuencia se han enfocado de manera desproporcionada en el mercado laboral y en las medidas sociales". Y pone un ejemplo de ello: un aumento del gasto en políticas activas del mercado laboral de solo 0,5% del PIB podría incrementar el empleo en entre 0,4 y 0,8%, dependiendo del país, España incluida.
Vicente Castelló. Profesor Universidad Jaume I