El Ibex pierde el 4,2% y los mercados de Milán y Atenas, el 7% y 8%

Grecia pone en jaque la viabilidad del euro y hunde las Bolsas

Grecia se ha declarado en rebeldía. La propuesta del primer ministro, Yorgos Papandreu, de someter a referéndum el segundo plan de rescate, y su posible rechazo, se ha interpretado en los mercados como una próxima quiebra del país heleno y su salida del euro, y es una inesperada vuelta de tuerca en la crisis de deuda que amenaza con llevarse por delante otras economías, como la italiana. Las Bolsas cayeron a plomo, un 4,2% se dejó el Ibex, y las primas de riesgo repuntaron con fuerza.

Las Bolsas han iniciado noviembre con su particular Halloween. El terror y el miedo se palparon desde primera hora de negociación después de que el primer ministro griego Yorgos Papandreu anunciara la víspera que someterá a referéndum el segundo plan de rescate a la economía acordado por Europa. La decisión cayó como una bomba en las Bolsas. El Ibex bajó el 4,2%, en su peor sesión desde septiembre. La sacudida fue de similar intensidad en el resto de los mercados europeos. El Euro Stoxx 50 recortó el 5,26%; el Dax, el 5%, y el Cac y el Footsie, el 5,4% y 2,2%, respectivamente. Por su parte, la Bolsa griega descendió el 8,14% y la italiana, el 6,8%.

Con ello, se borra por completo el optimismo inicial que generó la última cumbre europea -un 6% subió el jueves el Euro Stoxx- pese a que dejaba importantes flecos pendientes. Y los mercados han regresado a la casilla de salida de la forma más inesperada.

La reacción de las Bolsas a las pretensiones de Papandreu tiene dos significados: la posible salida de Grecia del euro, ya que más del 60% de los ciudadanos rechaza las medidas de ajuste aplicadas por el Ejecutivo para reducir el déficit, y la complicación y el retraso de la salida de la crisis de deuda de Europa, con consecuencias imprevisibles. El acuerdo al que llegaron los líderes europeos en la cumbre de la semana pasada, que recoge una quita del 50% de la deuda griega, una dotación para el fondo de rescate de un billón de euros y las necesidades de recapitalización de la banca, quedaría en saco roto. La rebeldía de Grecia abre por tanto un nuevo y aterrador escenario que se sale por completo del guion establecido por la Unión Europea para resolver la crisis y que coloca a Italia en la primera línea de fuego de los ataques especulativos. La economía italiana, atenazada por su elevada deuda, es la tercera mayor de la zona euro. Palabras mayores. Nicolas Sarkozy dijo recientemente que si su economía cayera sería el fin del euro. La siguiente pieza en discordia sería España. No obstante, los mercados confían en que ni la UE ni el Banco Central Europeo permitan llegar a esta situación extrema.

La prima de riesgo española subió a 375 puntos básicos y la italiana, a 442

Pero la crisis de deuda ha puesto en tela de juicio hasta a países como Bélgica y Francia, cuyos diferenciales alcanzaron ayer récord. La prima de riesgo francesa tocó los 118 puntos básicos, un nivel cada vez más incompatible con la preciada triple A de su deuda soberana.

La reacción de los mercados fue inmediata, y la política también, pese a que nada hacía prever en Bruselas la semana pasada la insumisión de Papandreu. Merkel y Sarkozy mantuvieron ayer conversaciones por vía telefónica. Ambos se mostraron firmes con respecto a las medidas adoptadas y ratificaron que eran la mejor salida para la crisis helena. Paralelamente, Fitch dijo que "un rechazo del programa de la UE y del FMI recientemente negociado por el Gobierno griego incrementaría el riesgo de una suspensión de pagos soberana y (...) de una potencial salida de Grecia del euro. Ambos escenarios "tendrían implicaciones financieras severas para la estabilidad financiera y la viabilidad de la eurozona".

La preocupación de los inversores se trasladó igualmente a las primas de riesgo. La española escaló hasta los 375 puntos básicos, la portuguesa a 1.003 y la helena, a 2.288. La italiana llegó a traspasar el umbral de los 450 puntos, que para Grecia y Portugal supuso el posterior rescate (en un plazo de un mes desde que llegaron a esa zona). Y ello a pesar del apoyo del BCE, que está comprando deuda soberana italiana desde agosto, al igual que española. Ayer, la institución monetaria actuó en los mercados ya con Mario Draghi como presidente.

Al tiempo, las rentabilidades de los bonos repuntaron. Al plazo de 10 años, la deuda española llegó al 5,52%; la italiana, al 6,20%; la griega, al 24,65% y la portuguesa, al 11,80%. Los inversores buscaron protección a sus inversiones en el bund, que en una sola sesión pasó del 2,02% al 1,77%.

Por su parte, el presidente del consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el presidente de la Unión Europea, José Manuel Barroso, se mostraron confiados en que el país heleno esté "a la altura" de los compromisos que contrajo la pasada semana, cuando se acordó el mecanismo del segundo rescate.

En este ambiente de pesimismo, puede que no todo esté perdido. Papandreu, se reúne hoy en Cannes (Francia) con Sarkozy, Merkel y Draghi y representantes de la Unión Europea para explicar su decisión de someter a consulta el plan de ayuda propuesto por Europa. El encuentro será previo al G-20 que tendrá lugar jueves y viernes. El primer ministro griego ya reunió ayer de urgencia a su gabinete para analizar la situación y confirmar su decisión de convocar el referéndum.

Los bancos volvieron a ser el sector más afectado en este círculo vicioso en el que está inmersa la crisis de deuda Europea. El mayor número de órdenes de venta se centraron en las entidades francesas, que cuentan con mayor exposición a la deuda griega e italiana. SG cayó el 16%, y Unicredit, BNP Paribas, Crédit Agricole, National Bank of Greece e Intesa Sanpaolo, más del 10%.

En el Ibex, Santander y BBVA cedieron el 4,76% y 4%. La penalización de las entidades domésticas fue muy inferior al resto de las europeas. La prima de riesgo española repuntó, pero en menor medida que la de otros países; sumó 23 puntos básicos frente a los 35 de la italiana. España, parece, que ha dejado de estar en primera línea de fuego. Todos los miembros del índice finalizaron con pérdidas, que oscilaron entre el 1,50% de Bankia y el 8,5% de Mediaset.

Wall Street continúa vinculado a la evolución que sigue Europa, y ayer volvió a tener una jornada bajista. El Dow Jones recortó el 2,48%, y el S&P y el Nasdaq, el 2,79% y 2,89%, respectivamente. La Reserva Federal inició ayer su encuentro mensual para decidir sobre los tipos, sin que hoy se esperen cambios. Al BCE le toca el turno mañana, y la propia OCDE ha pedido un recorte.

Euro

La divisa europea ha perdido en dos sesiones cerca del 3%. A última hora de ayer la cotización reflejaba un cambio sobre el dólar de 1,37. El euro cotizaba en 1,33 en la víspera de que Grecia recibiera la primera ayuda por parte de Europa y del FMI en mayo de 2010. La propuesta de referéndum generará volatilidad sobre la divisa los próximos días, según la opinión de los expertos.