Ante las reclamaciones

Los grandes bancos de EE UU dan marcha atrás al cobro de nuevas comisiones

Algunos de los grandes bancos estadounidenses han rectificado en sus planes para empezar a cobrar una comisión mensual de entre 5 y 15 dólares (3,6 y 11 euros) a sus clientes por el uso de tarjetas de débito o cuentas de cheques.

Sede de JP Morgan en Nueva York
Sede de JP Morgan en Nueva York

Bank of America, el mayor banco de EE UU por volumen de activos, ha anunciado que ante las reclamaciones de sus clientes desde que anunciaron a finales de septiembre su intención de empezar a cobrar desde enero próximo 5 dólares (3,6 euros) al mes por el uso de tarjetas de débito han decidido no seguir adelante con la comisión.

"Hemos escuchado a nuestros clientes en las últimas semanas y reconocemos sus preocupaciones por nuestra propuesta", admite el director de operaciones de Bank of America, David Darnell, en un comunicado de prensa.

Por su parte, JPMorgan Chase ha informado de que pondrá fin a un programa piloto que lanzó en el estado de Georgia, con miras a implantarlo después en el resto de EE UU, por el que cobraba 15 dólares (11 euros) de comisión al mes por el mantenimiento de las cuentas de cheques.

El mismo banco, que cobra en la actualidad 12 dólares (8,8 euros) de comisión a sus clientes aunque les ofrece distintas opciones para evitarlo, ya había comunicado la semana anterior su decisión de suspender un cargo de 3 dólares (2,2 euros) al mes a sus clientes por el uso de tarjetas de débito.

Wells Fargo, con sede en San Francisco, anunció también la semana pasada su decisión de cancelar otro programa piloto en cinco estados para empezar a recaudar una comisión de 3 dólares (2,2 euros) al mes por el uso de las mismas tarjetas.

Los bancos empezaron a plantearse imponer nuevas comisiones a sus clientes para compensar las pérdidas ocasionadas por una nueva regulación bancaria en EE UU que les obliga a reducir el porcentaje que cobran a los negocios minoristas cada vez que sus clientes pagan una compra con sus tarjetas de débito.

Se calcula que el sector bancario de EE UU dejará de ingresar en torno a 6.600 millones de dólares (4.800 millones de euros) anuales por comisiones de ese tipo que se van a dejar de pagar a partir de la entrada en vigor el pasado 1 de octubre de la nueva normativa aprobada por la Casa Blanca con el objetivo de proteger a los consumidores.