Proceso de reorganización de la firma

Pang Da y Youngman, compradores de Saab, se comprometen a inyectar 660 millones

Según la documentación remitida al juzgado que instruye el proceso de reorganización voluntaria de la firma.

Los grupos chinos Pang Da y Youngman, que firmaron el viernes un principio de acuerdo con Swedish Automobile (Swan) para comprar Saab por cien millones de euros, se han comprometido a inyectar más de 660 millones de euros en el fabricante sueco de automóviles, según la documentación remitida al juzgado que instruye el proceso de reorganización voluntaria de la firma.

Estos documentos, en poder del juez que instruye el proceso de reorganización voluntaria de la firma, revelan que las dos sociedades chinas suministrarán a Saab 50 millones de euros a través de un crédito puente, a los que se sumarán 610 millones de euros en financiación a largo plazo desde 2012.

El administrador que gestiona la reorganización voluntaria de Saab, Guy Lofalk, asegura que Pang Da y Youngman no están buscando un retorno rápido de su inversión como haría un inversor financiero. "Su inversión en Saab se basa en el interés de sus negocios y en una estrategia a largo plazo", añade Lofalk, quien asegura que las dos compañías chinas persiguen que Saab genere beneficios a largo plazo, para lo que aportarán la financiación necesaria.

Youngman y Pang Da prevén mantener la producción de Saab en Suecia, pero también quieren fabricar vehículos de la firma escandinava en China. Su objetivo es vender 55.000 automóviles en 2012 y devolver a la marca a beneficios con un cash flow positivo en 2014.

Saab lleva meses sin producir ningún vehículo como consecuencia de las deudas contraídas con sus proveedores. La empresa se encuentra bajo tutela judicial, a la espera de que se firme el acuerdo definitivo de compraventa entre Swan y las empresas chinas.

Sin embargo, ayer el tribunal de Vänersborg, al oeste de Suecia, autorizó continuar el proceso de reestructuración y suspensión de pagos del fabricante de coches. La decisión fue tomada tras una reunión con los acreedores de la compañía, que se mostraron de acuerdo en seguir con el proceso, relanzado tras el acuerdo de venta.

De llevarse a cabo la operación, sería la segunda ocasión en la que empresas chinas se hacen con fabricantes suecos, tras la venta de Volvo por parte de Ford.