Francia presiona con el contrato de mantenimiento

Nuevas tensiones entre EADS y los países a costa del A-400M

Nuevos roces entre EADS y los países impulsores del A-400M a cuenta del avión de transporte militar. Responsables políticos y militares de Francia presionan a la compañía para cerrar en breve el contrato de mantenimiento de la aeronave.

Nuevas tensiones entre EADS y los países a costa del A-400M
Nuevas tensiones entre EADS y los países a costa del A-400M

Las relaciones entre Airbus Military y los países promotores del A-400M vuelven a enturbiarse a cuenta del avión de transporte militar que fabrica la filial del grupo europeo EADS. Después de las tensiones que generó la necesidad de una inyección financiera extra de 3.500 millones de euros por parte de los Gobiernos para que el programa pudiera sobrevivir, parecía que el futuro de la aeronave quedaba despejado.

Sin embargo, las negociaciones del contrato de mantenimiento y soporte logístico del A-400M han vuelto a generar fricciones entre la empresa y sus clientes. En especial con Francia, que será el primer país en recibir el avión.

Serio malestar

AIRBUS GROUP 125,50 1,11%

Las quejas y advertencias provienen tanto del ámbito militar como del político. A mediados de mes, el jefe del Estado Mayor del Aire francés, general Jean-Paul Paloméros, advirtió ante los parlamentarios franceses que no está dispuesto a recibir la primera aeronave "sin disponer de un contrato de mantenimiento acorde a las posibilidades que permite el programa", según consta en las actas oficiales de la Asamblea Nacional gala.

El aviso que lanzó el general Paloméros vino a confirmar el malestar existente en Francia con las negociaciones del nuevo contrato. Un malestar que, unos días antes, expresó con mayor crudeza, y también en sede parlamentaria, el director general de Armamento francés, Laurent Collet-Billon.

Según las actas que recogen su intervención, el responsable político aseguró que las discusiones con la empresa están siendo "más que difíciles" y que, por ahora, no han recibido ninguna propuesta que esté a la altura de sus expectativas o que sea "satisfactoria", en especial en lo referente al mantenimiento del motor.

"He hecho saber a la empresa que, sin contrato de mantenimiento, no aceptaré ningún aparato y tampoco los pagaré", apostilló.

El Gobierno francés quiere meter presión a Airbus Military apurado por las fechas. El primer A-400M le será entregado, como muy tarde, en marzo de 2013, si bien Airbus Military pretende poder hacerlo a finales de 2012. Con este calendario, los responsables galos entienden que deberían tener firmado el contrato de mantenimiento antes de final de año para poder ir haciendo acopio de los repuestos necesarios.

También está el elemento del precio: según ha publicado el periódico galo Les Echos, tanto Francia como Reino Unido (que buscan un acuerdo de mantenimiento compartido) consideran que la empresa debe reducir el coste propuesto en un 20%.

Desde Airbus Military restan importancia a estas fricciones. "Forman parte de la negociación, que es compleja. Pero al final se llegará a un acuerdo bueno para todas las partes", precisaron.

Un programa aeronáutico repleto de problemas

El lanzamiento del A-400M ha sido una auténtica carrera de obstáculos que, en algún momento, ha estado a punto de llevarse por delante el propio programa aeronáutico.

Un programa que acumula más de tres años de retraso respecto al calendario original y que ha sumado unos sobrecostes de 7.800 millones de euros, asumidos en parte por EADS (unos 4.200 millones) y el resto, por los siete países impulsores del avión, entre los que figura España.

Los retrasos hicieron que Sudáfrica se descolgara como cliente y la inyección financiera extra (el Gobierno español aprobó el viernes pasado un crédito de 225 millones, reembolsable en función de las ventas futuras del avión) supuso que Alemania y Reino Unido redujeran el número de aviones de sus respectivos pedidos.

Como detonante de estos problemas, un contrato inicial cerrado en 2003 con unas condiciones de precio y calendario totalmente inalcanzables para la empresa; la elección de un motor completamente nuevo que había que desarrollar desde cero y continuos cambios de especificaciones del avión por parte de los países.

Dificultades que se han ido solventado, lo que ha permitido encauzar el proyecto, pero que, en algunos casos, todavía pueden volver a producir algún dolor de cabeza a los responsables de EADS y de su filial Airbus Military. Así, los recortes presupuestarios en Defensa que está barajando Alemania incluyen la posible cancelación de más unidades del A-400M, lo que volvería a desequilibrar el programa desde el punto de financiero.

O los reiterados desajustes que se producen en el motor y que han obligado, tras las últimas pruebas en vuelo, a introducir cambios en el compresor de alta presión de los propulsores o a modificar la caja de cambios, responsable de que el avión no pudiera exhibirse en la pasada feria de Le Bourget, en París.

Las cifras

20% es lo que pretenden arañar Francia y Reino Unido al precio propuesto por Airbus para el mantenimiento del A-400M.

2013 es el año tope para la primera entrega del A-400M. El plazo límite es el primer trimestre. El cliente será Francia.

20.000 millones de euros es lo que puede suponer el mantenimiento.