En 'Le Monde' y 'Bild am Sonntag'

Trichet: "El sistema financiero debe cambiar sus valores"

El presidente saliente del Banco Central Europeo subraya que ese será uno de los puntos que se abordarán en la cumbre del G-20 la semana próxima.

En una entrevista publicada en Le Monde, Trichet ha abogado por un "cambio de valores" en el sistema financiero y destaca "la protesta contra los bonus del sector, que no son aceptados por nuestras democracias". Asimismo, el máximo responsable del BCE ha señalado que los mensajes que transmiten movimientos como el de los "indignados" ponderan "una incomprensión real de la fragilidad del sistema económico y financiero mundial".

"El G-20, que va a reunirse pronto en Francia, buscará reforzar la solidaridad de la economía mundial", agrega Trichet, quien después de 8 años al frente del BCE será reemplazado el próximo martes por el italiano Mario Draghi.

Preguntado sobre la conveniencia de la creación de un Ministerio de Finanzas europeo, Trichet sitúa ese objetivo en el largo plazo pero recalca que es necesario que se avance hacia una mayor gobernanza económica integrada de la zona del euro. "La evolución histórica de Europa depende enteramente de las lecciones que nuestras democracias saquen de la crisis", añade.

Sobre su gestión al frente del BCE, Trichet defiende que desde 1999 el alza de los precios se ha mantenido estable en un 2% anual. "Hemos hecho lo que nos pidieron las democracias europeas", afirma Trichet, que subraya que desde la creación de la moneda común europea, la Unión Europea ha creado 14 millones de empleos frente a los 7 millones nacidos en Estados Unidos.

Pide una rápida implementación de las medidas acordadas en la última cumbre

En declaraciones que publica mañana el dominical alemán Bild am Sonntag, el presidente saliente del BCE solicita una rápida implementación y puesta en práctica de las medidas alcanzadas en la reciente cumbre europea para la estabilización del euro. "Las decisiones de la cumbre necesitan ahora una implementación precisa y rápida. Los jefes de estado y de gobierno tienen un programa. Ahora a los gobiernos y a la Comisión Europea les espera mucho trabajo", dice. Trichet advierte, además, de que la crisis todavía está viva y que es demasiado pronto para cantar victoria.

Sin embargo, se muestra confiado en que los gobiernos conseguirán recuperar la estabilidad financiera, mientras que no ha querido descartar que en el futuro el BCE vuelva a tomar medidas especiales, como la compra de títulos de deuda soberana de países de la zona euro que se encuentren en crisis o inyecciones de capital con intereses fijos a determinados bancos. No obstante, Trichet subraya que ese tipo de medidas sólo son justificables en medio de una situación excepcional como una gran crisis de carácter global.

"En el momento en que los gobiernos dispongan de los nuevos instrumentos para recuperar la estabilidad no habrá para nosotros motivo alguno para mantener esas medidas excepcionales", asegura.