Christopher Pissarides. Premio Nobel de Economía 2010

"El Gobierno debe subvencionar el empleo"

El economista saluda los acuerdos de la cumbre del euro y recomienda a España flexibilizar su mercado laboral

"El Gobierno debe subvencionar el empleo"
"El Gobierno debe subvencionar el empleo"

Chipriota, de 63 años, Pissarides desarrolla sus investigaciones sobre empleo y crecimiento en la London School of Economics. Recibió el Premio Nobel de Economía del año pasado por su investigación sobre las fricciones en el funcionamiento de los mercados. Ayer pronunció una conferencia sobre mercado laboral en la Fundación Rafael del Pino.

A la crisis de la deuda se suma ahora el riesgo de una nueva recesión. ¿Han ido los ajustes demasiado lejos?

En algunos casos, como el del Reino Unido, sí: el país no estaba presionado por los mercados y el ajuste prematuro ha llevado a un estancamiento que durará más de lo necesario. En otros, como el de Grecia, Italia y, quizá también, España, había que controlar el rápido crecimiento del gasto.

¿Puede España garantizar buenos servicios con la mitad de gasto público que Suecia?

Los países nórdicos tienen éxito por una cuestión cultural, que les lleva a aceptar una presión fiscal del 50% a cambio de que el Gobierno provea servicios de calidad y cree muchos empleos relacionados con ellos. Les gusta llevar a sus hijos a una guardería pública. En otros países, como Italia, prefieren pagar menos y cuidar a los pequeños en casa, con lo que se pierden dos empleos: el del padre que no sale y el del cuidador público. Esos empleos subsidiados tampoco abundan en España, donde no sé si la sociedad toleraría bien más presión fiscal.

¿Subir impuestos puede ser una solución para el empleo?

En el largo plazo, probablemente, pero yo no lo recomendaría en una situación de estancamiento como la de España. Sería beneficioso en dos años, pero a corto plazo detraería más recursos. Tampoco recomendaría reducir más el gasto, dado el alto nivel de desempleo.

¿Qué solución nos queda, entonces?

Debe profundizarse la reforma laboral, para acabar con la dualidad e ir a un contrato único con seguro de paro creciente. Pero, de nuevo, eso solo daría frutos a medio plazo. Para afrontar la dura situación actual, no queda otra opción que gastar más, o al menos reestructurar el gasto. España y su Gobierno debe subvencionar el empleo, como está haciendo Alemania. Si el subsidio de paro vale 100, al Estado le conviene pagar 50 a una empresa que contrate, de forma que salen ganando esta, que paga menos; el trabajador, que se reinserta en el mercado, y la administración, que también ahorra. Otra medida de impacto inmediato sería reducir las cotizaciones. Son especialmente penosas las correspondientes a salarios más bajos; en estos casos, típicos de pymes, su supresión incentivaría a contratar.

¿Qué gran lección debemos extraer de la crisis?

En el ámbito europeo, es urgente lograr una coordinación más cercana en materia fiscal para sobrevivir en una economía abierta. Y, cuando se logre, crear un sistema de deuda europeo, con emisión de eurobonos. En cuanto a la crisis financiera internacional, la gran lección pasa por mejorar la supervisión bancaria. Es una tarea más compleja que la de Europa, por las distintas nacionalidades de los bancos. Creo que la supervisión debe seguir siendo local, pero con un organismo supranacional que estandarice la normativa.

"Un rescate ya no debe preocupar"

¿Qué opinión le merecen las conclusiones de la cumbre de Bruselas?

Resultan muy esperanzadoras. El 50% es el nivel de quita sobre la deuda griega que yo estimaba idóneo, máxime cuando es voluntaria y, por tanto, dejará fuera a las pequeñas entidades. Y la ampliación de la capacidad del fondo de estabilidad hasta el billón de euros representa un fuerte compromiso con la prevención de problemas futuros. Todo lo que he oído es positivo, a falta de que se detalle la letra pequeña y de que se concrete lo pactado.

¿El nuevo marco suprime el riesgo de rescate para países como Italia y España?

El hecho de que el nuevo fondo sea tan generoso hace que España ya no deba preocuparse por un hipotético rescate, incluso si eventualmente fuera necesario, porque no tendrá problemas para financiarse. Si realmente se extiende el fondo hasta el billón de euros, la crisis de confianza pasará, y los mercados deberían tranquilizarse.

¿La crisis, entonces, está superada?

De nuevo, queda por concretar la letra pequeña, pero ya se ha visto que las bolsas han reaccionado positivamente. Eso sí: el acuerdo sirve para asegurar el corto plazo. Para controlar los problemas a medio y largo plazo, será necesario establecer una mejor infraestructura institucional en la zona euro, de modo que se aborden conjuntamente los problemas fiscales. Tenemos una política monetaria común, pero en el lado fiscal no tenemos nada, porque el Pacto de Estabilidad se ha demostrado completamente ineficaz. Necesitamos un consejo fiscal independiente que supervise las políticas nacionales, de forma análoga a los que ya funcionan con éxito en Suecia o en Reino Unido.