La Caixa "se ha anticipado"

Fainé considera injustas las medidas contra la banca española

El presidente de la Caixa, Isidro Fainé, ha asegurado en rueda de prensa en Bilbao, durante se celebra el VII Congreso de CEDE, que la entidad ha hecho los deberes "ha procurado anticiparse a las soluciones" ante los nuevos requerimientos de capital.

Isidro Fainé, presidente de CEDE y de La Caixa, y Miguel Sebastián, ministro de Industria, en la inauguración VII Congreso de Directivos, organizado por CEDE.
Isidro Fainé, presidente de CEDE y de La Caixa, y Miguel Sebastián, ministro de Industria, en la inauguración VII Congreso de Directivos, organizado por CEDE.

El cálculo efectuado por la Autoridad Bancaria Europea (la EBA, por sus siglas en inglés) que fija en 26.161 millones de euros las necesidades que tiene la banca española para cumplir con los nuevos mínimos de capital, no ha tenido en vilo esta noche al presidente de la Caixa, Isidro Fainé. Según ha asegurado a mediodía en rueda de prensa en Bilbao, durante se celebra el VII Congreso de CEDE, la entidad financiera que preside ha llegado a día de hoy con los deberes hechos y "ha procurado anticiparse a las soluciones", de ahí su solvencia. Lo que sí ha sorprendido a Fainé, "la no consideración de genéricas [provisiones] como recursos propios no se entiende bien, parece que hay cierta injusticia". Y señaló no estar preocupado porque La Caixa tiene un paquete de 750 millones de euros en obligaciones convertibles en acciones en diciembre, pero supone "una cantidad pequeña, y la propia generación de resultados cubrirá esto". Destacó además la solvencia y liquidez de la entidad para atender el crédito y dar servicio a todos los ciudadanos.

Fainé confía en robustez de la banca española y está convencido de que los cinco bancos españoles superarán la prueba. De BBVA y del Santander destacó su globalidad, del Popular valoró su penetración en el mercado nacional, "con grandes márgenes", y de Bankia y CaixaBank, su fortaleza.

CaixaBank tiene bonos convertibles en acciones por importe de 1.500 millones, aunque la entidad confía en no tener que recurrir a ellas ni a las provisiones genéricas para pasar del 8,9% al 9% de capital que le exige la EBA. Para ello, el banco de la Caixa necesita 602 millones, que, según Fainé, se generarán por la propia dinámica de la entidad financiera. Y aseguró que las participaciones que tiene en Repsol y Telefónica no peligran porque no están a la venta. E insistó que el momento actual no es para caer en el pesimismo sino para seguir creciendo. "Vivimos de los intereses del crédito y seguiremos haciendo resultados, con un plan de crecimiento. Hay demanda de financiación y posibilidades de crecer".

A cada uno en su sitio

En cuanto al pacto entre Sacyr Vallehermoso y el grupo mexicano Pemex, y a la decisión de que Luis del Rivero abandone el consejo de Repsol, Fainé señaló que se "está poniendo a cada uno en su sitio, respetando siempre la posición de cada uno". Esto significa, aclaró, que cada "accionista tiene unos derechos políticos y no se trata de arrinconar por pactos a otros". Y señaló que todo se está haciendo con "armonía, paz y tranquilidad".