A fondo

Las claves de BBVA para un final de año difícil

Los resultados de BBVA en los nueve primeros meses del ejercicio aportan algunos indicios de por dónde pueden transcurrir el camino del segundo banco español. La entidad que preside Francisco González deberá hacer frente a la volatilidad, que ha hundido el resultado de operaciones financieras; incidir en el desapalancamiento y en la gestión de clientes; avanzar en la diversificación para esquivar el mal momento de la economía española; y, quizás, llevar a cabo desinversiones por si Europa requiere más recursos propios.

Desinversiones. El banco, aseguró hoy el propio consejero delegado de la entidad, Ángel Cano, está en disposición de disponer de 4.700 millones de euros para gestionar eventuales exigencias adicionales de capital. Sin embargo, el directivo reconoció que estas posibles necesidades extra de capital decretadas por la Asociación bancaria Europea (EBA) pueden llegar a obligarle a llevar a cabo desinversiones. "Dependiendo de la cantidad final que haga falta podríamos considerar alguna forma de desapalancamiento de algún negocio o cartera menos rentable", aseguró Cano, según recoge Bloomberg.

Evidentemente, el número dos del banco rehusó especificar si, llegado el caso, esta hipotética desinversión podría incluir la participación del 6,28% en Telefónica. (Los ingresos por dividendos de esta participación ascendieron a 332 millones hasta septiembre, un 10,2% superiores a los del mismo período de 2010, aunque aún falta el segundo pago, previsto para noviembre).

Desapalancamiento. En los nueve primeros meses del año, el banco ha continuado con el proceso de desapalancamiento crediticio ("necesario y positivo", según la propia entidad) seguido por la práctica totalidad de las instituciones financieras en España. Los créditos a clientes en España cayeron el 2,2% en el periodo en el mercado doméstico, hasta 207.980 millones. En el lado del pasivo, los recursos de clientes en balances, por el contrario, siguieron una trayectoria ascendente y mejoraron el 7,1% hasta 120.530 millones.

Esta tendencia seguirá produciéndose en el futuro. Ángel Cano, pronosticó hoy que el negocio crediticio seguirá cayendo en España durante "casi todo" 2012, en torno al 5% en el conjunto del sector financiero. El grupo mantendrá el actual ritmo de contracción, con una caída del 2% en la inversión.

Así las cosas, la cuidada gestión del riesgo y la solvencia se hace cada vez más necesario. BBVA deberá profundizar en el mimo del negocio retail centrado en el cliente, con una base cada vez más sólida de depósitos. No en vano, BBVA es la entidad con el mayor ratio entre depósitos de clientes y total de activo.

Diversificación. Los nueve primeros meses del año no han sido especialmente buenos para el negocio español. El margen de intereses cayó el 11,4% hasta 3.308 millones; las comisiones se redujeron el 10,8%; el margen bruto y el margen neto retrocedieron el 10,3% y el 17,2%, respectivamente; las provisiones crecieron un 36,1%... Así las cosas, el beneficio de la filial doméstica cayó el 38,2% hasta 1.162 millones. Un resultado mediocre que ha quedado compensado en buena manera por el esfuerzo de diversificación, que ha llevado a que México aporte ya más beneficio atribuido que España. BBVA, al igual que Santander, ha emprendido un camino sin retorno al exterior.

Volatilidad. El banco ha sufrido en este periodo los embates de la volatilidad bursátil, de la "situación convulsa" de los mercados, en palabras del consejero delegado, Ángel Cano. Tanto, que la caída del resultado por operaciones financieras ha caído el 35,3% en los nueve primeros meses del ejercicio y ha registrado pérdidas de 35 millones en el tercer trimestre estanco. Este resultado es la consecuencia de una caída en el valor de los activos, una menor actividad con clientes y la ausencia de resultados por venta de carteras.

Lo peor es que resulta ciertamente predecir qué puede ocurrir en los mercados no ya a medio, sino a corto plazo, con lo que esta línea de la cuenta de resultados seguirá suponiendo una incógnita.