Cierre de las Bolsas europeas

A vueltas con el apalancamiento del EFSF y creando ilusión

Escuchando a los operadores del mercado nos encontramos que hay muchísimas personas que tienen ganas de que esta crisis acabe ya, no sólo por los efectos claros en la ciudadanía, sino porque los miedos no dejan hacer su trabajo como debiera ser. Todo el mundo tiene en la cabeza el rebote que vimos en el primer golpe de la crisis y todo el mundo está pendiente de ver algo que les permita no ser los últimos en enterarse de que pudiera crearse otro similar. El mercado de bonos no está muy preocupado por el asunto ya que aunque haya solución a la crisis, las medidas que cortan el crecimiento durante unos cuantos años van a seguir presentes, pero esto no quita para que una posible solución el miércoles les meta miedo en el corto plazo.

La sesión ha sido bastante movida por los constantes rumores que han seguido apareciendo en el mercado y al final han sido unos comentarios acerca de que la canciller Angela Merkel ha puesto al día a algunos políticos sobre lo que se habló este fin de semana en Europa uno de los pilares del despertar europeo del final de la sesión.

Lo que se ha hecho llegar al mercado ha venido por dos fuentes: una han sido unos comentarios de un político alemán y el otro fue un documento sobre el fondo de rescate. La combinación de ambas cosas junto con un escenario propicio a corto plazo, han provocado que los índices generales pudieran subir un peldaño, alejándose de los mínimos del retroceso desde los máximos de este mes.

El fondo de rescate ha sido la comidilla del día pero sobre todo su apalancamiento, ya que todo el mundo parece estar de acuerdo en que no se necesita y no se quiere aumentar su tamaño para que no cunda el malestar entre la ciudadanía. La solución a esto era poder apalancar el fondo para multiplicar por dos o tres veces su potencia de fuego. Al final, en el famoso documento, parece que existen dos opciones. Una es la de mejorar la calidad de crédito y otra la de crear un vehículo especial de inversión, pero parece ser que lo ideal es una combinación de ambos y así facilitar la entrada de dinero desde los países con superávit. Si a esto le añadimos el comentario del político alemán diciendo que Merkel les ha dicho que el apalancamiento podría multiplicar el fondo de rescate por encima del billón de euros, tenemos la razón suficiente para ver la fuerte subida en Europa de final de sesión.

Todo esto está muy bien, pero el problema del crecimiento sigue ahí y nos lo recuerdan los pobres datos de PMI que hemos visto en Europa esta mañana y que parecen pedir una actuación del Banco Central Europeo para favorecer la actividad de la economía.

Justo en este punto aparece una especie de contrasentido, ya que los datos en Estados Unidos siguen una buena racha mostrando mejoría como el índice de actividad nacional de la Reserva Federal de Chicago de hoy que queda mejor de lo esperado, pero sobre todo han sido los sorprendentes datos de Caterpillar y esa mejora de perspectivas para el año que viene, justo donde todo mundo tiene miedo a que haya una recesión. Para acabar de redondear el optimismo en el medio plazo hemos tenido un buen número de operaciones corporativas con compras importantes por parte de empresas como Oracle.

Tampoco hay que olvidar los movimientos políticos, ya que esa modificación del plan de refinanciación hipotecaria en Estados Unidos, con la eliminación del techo de ratio entre préstamo y valor de la vivienda, puede dar un fuerte respiro a un número indeterminado de hipotecados que a su vez ganarían potencial de consumo y ayudar al crecimiento en ese país.