Muy confidencial

Rato prefiere presidir la fusión Bankia-BBVA a la vicepresidencia del Gobierno

El nombre de Rodrigo Rato está en todas las quinielas posibles y por todos los corrillos empresariales se oye el runrún de dónde se podría colocar al exvicepresidente de Gobierno y exdirector general FMI.

En la torre de Bankia, donde oficia de presidente, se especula con lo que realmente desea Rato. Parece que no tiene intención de abandonar el mundo de la empresa y regresar a la política, por más que se lo suplique Mariano Rajoy, a partir del 20-N. Lo que sí haría es recomendar y avalar al próximo ministro de Economía, alguien que, por supuesto, no viera con malos ojos una posible fusión entre BBVA y Bankia.

El camino estaría allanado si Francisco González ocupa un cargo político en el nuevo Gobierno y abandona la entidad financiera. Rato se convertiría de esta manera en el presidente de un gran banco. A la misma altura que Emilio Botín.