Aumento de las exportaciones de automoción

Japón tuvo un superávit comercial de 2.830 millones de euros en septiembre

Japón registró un superávit comercial de 300.420 millones de yenes (unos 2.830 millones de euros) en septiembre gracias al aumento de las exportaciones, principalmente en el sector de automoción, informó el ministerio de Finanzas.

El dato de superávit de Japón en septiembre (2.830 millones de euros) contrasta con el déficit de 775.300 millones de yenes (unos 7.320 millones de euros) registrado el pasado agosto y está por encima de las expectativas de los analistas, que apuntaban a que el superávit estaría por debajo de los 200.000 millones de yenes (1.890 millones de euros).

Pese a la fortaleza del yen, que perjudica a la competitividad de las empresas niponas en el exterior, las exportaciones de Japón aumentaron en septiembre un 2,4% interanual hasta 5,98 billones de yenes (unos 56.480 millones de euros). Las exportaciones a China, principal socio comercial de Japón, se incrementaron en septiembre un 2,7 por ciento interanual, mientras aquellas a EEUU crecieron un 0,4 por ciento y las destinadas a la Unión Europea un 7,6%.

Las importaciones, por su parte, crecieron un 12,1 por ciento hasta los 5.68 billones de yenes (unos 53.650 millones de euros) impulsadas por el aumento de las adquisiciones en el sector de la energía, según Finanzas. Entre abril y septiembre, primera mitad del año fiscal de Japón, la balanza comercial fue negativa por 1,7 billones de yenes (unos 16.000 millones de euros) a causa de los efectos del devastador terremoto de marzo, que golpeó seriamente a la economía nipona.

Ese déficit, según la agencia Kyodo, es el segunda mayor registrado en un semestre en Japón. En esos seis meses las exportaciones cayeron un 3,8 por ciento, hasta 32,8 billones de yenes (unos 309.000 millones de euros) ante la debilidad de la producción nipona a causa de la catástrofe.

Las importaciones, por su parte, crecieron en ese periodo un 12,1 por ciento, hasta 34,4 billones de yenes (unos 325.000 millones de euros) en buena parte ante la necesidad de importar recursos energéticos en plena crisis nuclear en la planta de Fukushima, que llevó a paralizar numerosos reactores atómicos en Japón.