Eva Yerbabuena - Bailaora

"La danza precisa espacios para experimentar"

Trece años al frente de su propia compañía ratifican los aciertos de la bailaora, y su círculo más cercano, como emprendedora y gestora de una empresa artística.

Con varios premios Max a sus espaldas, la directora del ballet flamenco Eva Yerbabuena, que recibió en 2001 el Premio Nacional de Danza, explica que su grupo no ha sufrido los efectos de la crisis. Sí han mermado las ayudas públicas, destinadas a producción y a financiar los traslados a festivales internacionales, pero la compañía compensa esta desventaja con unos excelentes resultados en taquilla.

¿Cómo ha impactado la crisis en la actividad de la compañía?

A todos nos preocupa lo que va a ocurrir mañana, pero el flamenco se programa con dos años de antelación. A partir de ahí vas formando calendario. De todas formas, a nosotros no nos está yendo mal. Antes me levantaba y no sabía hacia dónde iba a ir. Pero con el paso del tiempo hemos creado nuestro propio calendario. Sé que hay crisis, hay muchos compañeros que lo comentan y que están muy preocupados. Pero yo no me puedo quejar, tenemos actuaciones. Prefiero no preocuparme ahora, porque preocuparse antes de tiempo es sufrir inútilmente. Cuando llegue menos trabajo, habrá que aceptarlo. Me preocupa por la compañía, porque de ella dependen un montón de familias.

Uno de los problemas más frecuentes de las compañías de danza es la falta de espacios escénicos para ensayar. ¿Consideran que obstaculiza el desarrollo de la danza en España?

Sin duda, es un problema. Tener un local de ensayo te cuesta ya la misma vida. Pero no me refiero a eso, sino a un espacio escénico, donde puedes probar qué funciona y qué no funciona. Ahora tenemos que imaginárnoslo y esperar hasta dos días antes del estreno para probar. Creo que nos está haciendo muchísima falta tener esa posibilidad. Hay un montón de gente con muchas inquietudes, con ganas de experimentar, y hace falta un laboratorio que esté acondicionado técnicamente para eso. Todo iría muchísimo mejor.

¿A qué otros retos de gestión se enfrenta una compañía de danza?

Mantener una empresa de 23 personas a las que no puedes ofrecer un sueldo fijo al mes. La compañía va viviendo de lo que va generando por actuación. Miramos las actuaciones que tenemos en un mes y al mes siguiente, y en función de esto programamos cuánta gente necesitamos. Es una carga que te da dolor de cabeza. Esas personas tienen que trabajar con otra gente y, al mismo tiempo, tener cierta disponibilidad para respetar nuestro calendario de actuaciones. Tiene que ser un equipo que se involucre en la compañía, que tenga ganas de seguir aprendiendo, que sea gente inquieta y que tengan un amor incondicional a su trabajo.

Como compañía sois un grupo muy prolífico que presenta incluso varios espectáculos al año. ¿A cuál le tiene más cariño?

Imagínate que tienes dos hijos y que alguien te pregunta: "¿Con cuál te quedas?". De todos los espectáculos que he creado desde 1998 no me hubiera gustado dejar de trabajar con ninguno de ellos. Ni Eva, ni 5 mujeres 5, ni Cuatro voces, ni El huso de la memoria... Los quiero a todos, pero sería una locura mantenerlos a todos en cartel. No todos precisan el mismo número de bailarines y, cuando eres una compañía privada, tienes que decidir. æscaron;ltimamente estamos trabajando con tres: Lluvia, Cuando yo era y Federico según Lorca. No me gusta dejar a ninguno en el baúl, pero hay que seguir creando espectáculos nuevos.

¿Estás muy involucrada en la gestión de la compañía?

A mí me mata tener que preocuparme de la cuestión económica y tener que llevar la parte burocrática. No es lo mío. Lo que me gusta es crear y necesito tiempo para poder pensar, irme a un estudio. Pero sí que es verdad que al fin y al cabo, tengo que tomar decisiones.

La artista suspende su gira debido a su embarazo

"Tengo mucho que agradecerle a mi carrera y al flamenco, me ha permitido sentirme realizada en muchos aspectos de mi vida", subraya Eva Yerbabuena.

Sin embargo, la artista se ha visto obligada a suspender su agenda y todos los espectáculos que la compañía había contratado para los próximos meses debido a que se ha quedado embarazada.

La bailaora es madre de una hija ya adolescente, Manuela, pero los médicos le han recomendado reposo absoluto para las próximas semanas. Por este motivo, no podrá estar en Moscú, ciudad en la que tenía previsto actuar en el marco del Flamenco Festival, un evento internacional que visita todos los años grandes plazas como Londres y Nueva York y que ha contado repetidamente con la participación de Eva Yerbabuena.

Entre los espectáculos más recientes en los que ha participado, destaca el de la Alhambra de Granada, llenando los Jardines del Generalife en julio y agosto y con el que homenajeaba la figura de Federico García Lorca.

"El número de eventos en España ha crecido"

Siendo profeta en su tierra, la fama de Eva Yerbabuena ha seguido por el contrario la trayectoria inversa. Al inicio de su carrera actuaba con más frecuencia en festivales internacionales que en nacionales, y ha sido ya en su madurez cuando ha conseguido equilibrar la balanza.

La fama internacional de Eva Yerbabuena llegó casi de la mano del nacimiento de su compañía. ¿Dónde actúan con más frecuencia?

Es verdad que antes la mayor parte del tiempo estábamos de gira fuera de España, en especial en Estados Unidos, Reino Unido, Japón o Australia. Por el contrario, si comparamos ahora las actuaciones que tenemos en casa y en el extranjero, está más repartido. En España se está trabajando mucho, porque el número de festivales de flamenco ha crecido respecto a años anteriores.

El flamenco, tanto en cante como en baile, ha conseguido cautivar al público internacional. ¿Por qué gusta tanto?

Todas las músicas y las danzas tocan una fibra y te hacen llorar, pero conozco a gente que nunca había visto flamenco y que ha salido del teatro diciendo: "A partir de ahora soy adicto". Es un arte muy directo, no se necesita entender para engancharse. Creo que es algo que ni siquiera nosotros sabemos. A mí me ha ayudado mucho a combatir mi timidez, a conocerme a mí misma, a explorar mis propios miedos. Cuando existe esa capacidad de transmitir, la tienes que aprovechar.