Se apoya en la resolución de la Conferencia de San Sebastián

ETA anuncia el fin de su actividad armada

Medio siglo y más de 800 muertos después, ETA ha anunciado hoy el "cese definitivo de su actividad armada". La banda terrorista se apoya en la resolución de la conferencia de San Sebastián para afirmar que llega el tiempo "del diálogo y el acuerdo". Tres encapuchados con boina han comunicado la resolución de la banda, en la que homenajea a sus componentes y no menciona a las víctimas.

ETA ha anunciado esta tarde el "cese definitivo de su actividad armada". A través de un vídeo publicado por el diario Gara, tres encapuchados ataviados con boina han comunicado la voluntad de abrir un nuevo ciclo caracterizado por "el diálogo y el acuerdo" "frente a la violencia y la represión".

El comunicado ha llegado solo tres días después de la Declaración de Aiete (San Sebastián), en la que un grupo de observadores internacionales reclamó a la banda el fin de su actividad armada. Además, pedían a los gobiernos español y francés que, después de ese cese, abriesen un diálogo para tratar "exclusivamente" las consecuencias del conflicto [básicamente, la futura situación de los presos etarras].

La banda terrorista sostiene que resolución de San Sebastián "reúne los ingredientes para una solución integral del conflicto". En el vídeo difundido esta tarde, ETA expone su "compromiso claro, firme y definitivo" de "superar la confrontación armada".

Los encapuchados se han jactado de que "la lucha de largos años ha creado esta oportunidad". Sin aludir en ningún momento a las víctimas de sus atentados, ETA rinde su "más sentido homenaje" a "los compañeros que la crudeza de la lucha se ha llevado para siempre", además de a los que "están sufriendo la cárcel o el exilio".

En un mensaje destinado en buena parte al consumo interno, los etarras afirman que "la lucha de largos años ha creado esta oportunidad". Y no abandona sus tradicionales reivindicaciones: el "reconocimiento de Euskal Herria" y el "respeto a la voluntad popular", un eufemismo para referirse a la autodeterminación.

Como último recurso para no aceptar la inutilidad de su medio siglo de actividad terrorista, la banda se apoya en el último punto de la declaración de San Sebastián, en la que los observadores internacionales sugerían, basándose en la "experiencia de otros conflictos", que los partidos democráticos abriesen posteriormente otro diálogo que diera lugar a una hipotética consulta popular. Este último punto se diferenciaba de los anteriores en que no era una reclamación, sino una mera sugerencia.

Debilidad disfrazada de cambio estratégico

En su comunicado de cese de actividad, la banda terrorista ETA habla de "nuevo tiempo" y de "oportunidad creada por la lucha de tantos años" para justificar su disolución. Pero esas palabras, dirigidas al consumo interno, ocultan una realidad: el fin del terrorismo no es una apuesta estratégica de la banda, sino la constatación de su extrema debilidad.

Desde que el Tribunal Supremo ilegalizase Batasuna en 2004, al aplicar la Ley de Partidos, la izquierda abertzale ha ha perdido buena parte de su influencia política en el País Vasco. En paralelo, la acción policial, traducida en más de 800 detenciones, ha diezmado la capacidad operativa del brazo terrorista.

Esa situación llevó hace año y medio al entorno político etarra a abrir un debate que concluyó con la apuesta por las vías exclusivamente democráticas, como única posibilidad de regresar a las instituciones. A raíz de esa apuesta, el Tribunal Constitucional permitió en mayo la participación de Sortu en las elecciones municipales, en las que la izquierda abertzale logró un triunfo histórico. La consolidación definitiva de la apuesta se produjo esta misma semana, cuando por fin reclamó a ETA su disolución.

A la postre, la resistencia ciudadana, la Ley de Partidos y la acción policial han sido las causas del fin del terrorismo en España.

M. E. P.