Para poner fin a la "esclerosis fiscal" del sector

Anfac reclama al futuro Gobierno una reforma "radical" de los impuestos sobre el automóvil

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) ha remitido a los principales partidos políticos, ante las elecciones del 20 de noviembre, un documento con diez propuestas en el que plantea una reforma "radical" de los impuestos para poner fin a la "esclerosis fiscal" que padece el sector.

Imagen de un Renault Mégane.
Imagen de un Renault Mégane.

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) ha remitido a los principales partidos políticos, ante las elecciones del 20 de noviembre, un documento con diez propuestas en el que plantea una reforma "radical" de los impuestos para poner fin a la "esclerosis fiscal" que padece el sector.

Así lo ha anunciado en rueda de prensa el presidente de la Comisión de Asuntos Comerciales de Anfac, Rafael Prieto, quien ha explicado que si no se adoptan medidas, habrá consecuencias nefastas en los ámbitos laboral y macroeconómico, dado el peso de la automoción en el PIB nacional y en el empleo. Prieto, también consejero delegado de Peugeot España, ha defendido la capacidad del automóvil para contribuir a elevar los ingresos del Estado. Por ello, sostiene que es necesario un plan de renovación del parque que incentive las ventas y permita aumentar la recaudación vía IVA y otros gravámenes.

No obstante, Anfac va más allá y quiere que se modifique por completo el marco fiscal del automóvil. Así, plantea la eliminación o reducción sustancial del impuesto de matriculación, de competencia autonómica, y pide adecuar el impuesto de circulación a dos variables: las normas Euro sobre eficiencia y las emisiones de CO2. La patronal de fabricantes también quiere que se revise en el IRPF el tratamiento a la fiscalidad relacionada con la retribución en especie del vehículo, esto es, los llamados coches de empresa. Asimismo, plantea la supresión o reducción del impuesto de transmisiones patrimoniales para vehículos de menos de cinco años de antigüedad.

Otras de las medidas incluidas en el decálogo que la organización ha remitido, entre otros, a PP y PSOE, son establecer un plan estructural y no coyuntural de impulso a la renovación del parque, incentivar la compra de coches con sistemas de nueva propulsión, no sólo eléctricos, endurecer las sanciones por no pasar la ITV y las condiciones de las propias inspecciones o establecer zonas de estacionamiento regulado vinculadas a criterios medioambientales.

Prieto defendió la necesidad de implementar estas medidas y advirtió de que la inacción tendrá consecuencias "nocivas" para la economía, pues además de no aprovechar un posible aumento de los ingresos fiscales, se mantendrá la atonía de la demanda y habrá repercusiones "nefastas" para el empleo. "Perder el peso específico de España ante las multinacionales sería un error terrible", avisó.

Por lo que respecta a la evolución del mercado, el directivo considera que "el suelo del mercado está en 800.000 unidades", algo menos del volumen previsto para este año, y cifró el nivel adecuado para un país como España entre 1,3 y 1,4 millones de matriculaciones anuales.