Con perspectiva negativa

Moody's sigue la estela de Fitch y S&P y rebaja la solvencia de España

Moody's ha seguido los pasos de Fitch y S&P y ha rebajado la solvencia de España. La agencia de calificación ha rebajado dos escalones la nota de España, de Aa2 hasta A1, y mantiene la perspectiva negativa dado que sigue sigue siendo vulnerable a las tensiones de los mercados de deuda y se mantienen la debilidad de su crecimiento económico y la dificultad de acceso al crédito de las entidades financieras.

No hay dos sin tres. Siguiendo los pasos de Fitch y Standard & Poor's, Moody's ha rebajado dos escalones la calificación de la deuda soberana de España. El rating de España pasa de Aa2 a A1 y se mantiene la perspectiva negativa, por lo que deja abierta la puerta a nuevos recortes.

La agencia de calificación asegura en su informe que "España sigue siendo vulnerable a la tensión de los mercados y al riesgo de acontecimientos (en materia de deuda soberana)". Moody's afirma que todavía "no se ha presentado ninguna solución creíble a la actual crisis de deuda soberana de la eurozona y en cualquier caso llevara tiempo que se recupere totalmente la confianza en la cohesión política y las perspectivas de crecimiento de la región".

Moody's justifica su decisión en los los pronósticos de moderado crecimiento en su economía. La agencia ha rebajado las previsiones de crecimiento de España para 2012 al 1%, frente al crecimiento del 1,8%, y prevé que para los siguientes años la economía crezca sobre un 1,5% anual.

En el informe la firma afirma que continúa teniendo serias dudas sobre la financiación de las comunidades autónomas y su habilidad para reducir sus déficits públicos.

Moody's puso bajo revisión la calificación crediticia de España el pasado 29 de julio. La agencia justifica el descenso de la solvencia en que desde entonces las dificultades de acceso al crédito así como la incertidumbre sobre el futuro de la zona euro y las dudas sobre el crecimiento económico y la reducción del déficit público se han incrementado y afirma que esta rebaja se suma a la llevada a cabo en los últimos días a Italia y a la posible rebaja de Bélgica.

La agencia de calificación crediticia explica que mantiene la perspectiva negativa sobre la deuda española como reflejo de los potenciales riesgos de una crisis en la zona euro y confía que el próximo Gobierno salido de las elecciones del 20 de noviembre continúe con la política de consolidación fiscal. Y destaca que en su opinión, España es en este momento un país de categoría A (la rebaja nos deja en el escalón más alto de este nivel) más que un estado con deuda de nivel Aa por la posibilidad de contagio ante una crisis internacional y la debilidad doméstica.