La banca tardará un lustro en vender sus casas, y 45 años, el suelo

Lo peor en el sector de vivienda y construcción está por venir

Anuncio de una vivienda en venta en el centro deMadrid.
Anuncio de una vivienda en venta en el centro deMadrid.

Promotores, constructores, representantes del sector financiero, economistas y expertos celebraron ayer en Madrid el XXX Coloquio Nacional de la patronal APCE con el objetivo de debatir qué se puede hacer para que la actividad constructora y promotora de vivienda pueda salir de su actual letargo. Si el mensaje que pretendía transmitir es que mientras haya demanda de casas hay esperanza, lo cierto es que ese tibio optimismo no encontró muchos adeptos.

Unos rebajaron la demanda estructural de pisos de nueva construcción a apenas 200.000 unidades los próximos años. Otros advirtieron que mientras no vuelva a fluir el crédito no habrá recuperación posible. Y los más reconocieron que para que se normalice el acceso a la financiación aún resta mucho por hacer. Conclusión: malos tiempos para la promoción y construcción de casas, porque todo apunta a que lo peor está todavía por llegar.

Y es que el calendario de la recuperación que plantea el consejero delegado de Analistas Financieros Internacionales (AFI), Ángel Berges, no puede ser más descorazonador. Dice Berges que las entidades financieras españolas podrían tardar hasta 45 años en deshacerse de su cartera de suelo, cuyo valor asciende a unos 49.000 millones de euros (el 70% de los activos inmobiliarios que tienen procedentes del stock), siempre y cuando se mantenga el actual ritmo de transacciones, y entre 4,5 y 5 años en drenar su excedente de viviendas, que supone otros 21.000 millones. Según AFI, el valor total de los activos atascados en los balances del sistema financiero español asciende así a unos 70.000 millones de euros, con cifras de junio pasado.

Berges afirmó que, a la vista de estos números, "el sector de la construcción y el financiero se han convertido en hermanos de sangre, y nunca mejor dicho", puesto que su destino a día de hoy va aparejado. En su opinión, el gran reto al que se enfrentan bancos y "excajas" es cómo lograr la "movilización" de esos stocks.

En este sentido, el consejero delegado de AFI coincidió con el presidente de la patronal APCE, José Manuel Galindo, en señalar que existe una "absoluta necesidad de plantear la creación de vehículos", en forma de "aparcamientos" o "bancos malos", para atajar el problema. Ambos recordaron que en España se ha producido una "sistemática oposición" a este tipo de soluciones y aseguraron que "hay que volver a plantearlas con cierta urgencia" e incluso que, tras los "enormes problemas" en los que se ha visto envuelta la banca francesa y la deuda italiana, esta posibilidad "está ahora mucho más cerca que en junio".

Por su parte, el economista jefe para economías desarrolladas del Servicio de Estudios de BBVA, Rafael Domenech, aseguró que si no hay sobresaltos, el peso de la inversión inmobiliaria sobre el PIB podría empezar a recuperarse a mitad de 2012 y cifró en 300.000 casas la necesidad estructural de vivienda, cifra que el catedrático de Sociología de la Complutense Jesús Leal redujo a 200.000.

De la prima de riesgo a la recapitalización

Si hace ya más de año y medio que los ciudadanos tuvieron que empezar a familiarizarse con la prima de riesgo, ahora toma el relevo un término del que no para de hablarse desde hace semanas: la recapitalización.

Alemania apuesta por que los bancos refuercen su capital en el mercado y solo en última instancia acudan a los mecanismos públicos de ayuda. Francia es más partidaria de una solución solidaria temprana en la que estén involucrados los Gobiernos.

Algunas entidades son partidarias de un proceso más a la medida de la situación de cada una de ellas.

El economista jefe para economías desarrolladas del Servicio de Estudios de BBVA, Rafael Domenech, defiende una recapitalización de la banca "selectiva" tanto en términos de entidades como de activos, no genérica, a lo que añadió que hay que ir hacia una línea de aseguramiento de la deuda soberana y de cumplimiento de los compromisos fiscales para evitar nuevos incrementos de la prima de riesgo.

La mayor parte de los expertos que ayer se dieron cita en Madrid coincidieron en que es urgente "evitar a toda costa" hablar de una posible quita a España y dejar claro que la anunciada para Grecia es excepcional.

Sembrar dudas sobre esta situación y solo insinuar que después de Grecia vendrán otros sería un "disparate" cuyos efectos alcanzarán a la economía real, que deberá afrontar mayores costes de financiación.

Taguas cree que sin ahorro no volverá la inversión

El presidente de la patronal de las grandes constructoras Seopan, David Taguas, discrepó ayer de quienes insisten en que para salir de la actual crisis es necesario poner en marcha un plan de inversiones públicas similar al aplicado por otros países.

A pesar de que defendió con cifras los retornos que tiene el gasto en obra civil, "la inversión pública termina autofinanciándose en casi un 80%", aseguró, y se mostró mucho más partidario de concluir el proceso de consolidación fiscal. "Perdimos la oportunidad en 2009, entonces se debía haber impulsado un gran plan de infraestructuras. Hubiera sido oportuno para lograr una recuperación más rápida", matizó.

Ahora lo más urgente, en opinión de Taguas, es corregir el endeudamiento y que los bancos redimensionen sus balances. "Quien quiera invertir va a tener que contar con ahorro, de lo contrario, no podrá hacerlo", insistió. En este sentido, criticó las medidas que se han adoptado, que van precisamente en contra de ese ahorro, como es la recuperación del impuesto sobre el patrimonio. Respecto al corto plazo, se mostró convencido de que el paro alcanzará al 22% de la población activa a comienzos de 2012 y que este año no se cumplirá el 6% del PIB de déficit por culpa de las comunidades autónomas.