Aboga por situar el listón en el 9% del capital

Francia reconoce que la quita de la deuda griega será superior al 21%

El ministro de Economía de Francia, François Baroin, ha reconocido que la quita de la deuda griega será finalmente superior al 21% acordado el pasado 21 de julio por los líderes europeos en las negociaciones para el segundo rescate de la economía helena.

En una entrevista concedida a la emisora francesa Europe 1, Baroin también califica de "aceptable" la propuesta del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, de recapitalizar los bancos de forma urgente. El ministro francés considera que situar como límite el nivel de capital del 9% de aquí a finales del primer semestre del próximo año es "una buena opción".

En cuanto a las quitas en la deuda griega, la Comisión ha admitido que el acuerdo del pasado 21 de julio está siendo renegociado. Los acreedores privados aceptaron entonces una quita del 21%. Bruselas justifica la renegociación por el encarecimiento del coste de los colaterales necesarios para llevar a cabo la operación, dado que la mayoría de los acreedores. Cada vez son más las voces que apuntan a un aumento de los recortes en el crédito de los acreedores, que podrían alcanzar hasta el 50%.

Aun no están confirmados los baremos que se exigirán al sector financiero, ni tampoco la fórmula según la cual se llevará a cabo la re capitalización. Bruselas baraja un escenario escalonado el que las entidades recurrían primero al mercado, despues a sus Estados y como última opción, aparecería el Fondo Europea de Estabilidad Financiera (FEEF). Los informes de los analistas se suceden. La última previsión de Goldman Sachs, estima que los nuevos requisitos de solvencia que obligarían a todo el sector financiero del área euro a captar 297.800 millones.

El ministro francés ha propuesto que, en el caso de que un banco deba recapitalizarse, sea recurriendo a sus resultados y a sus beneficios y no a través de repercutirlo en los préstamos a particulares y empresas. Asimismo, incide en la importancia de que los líderes europeos den una muestra de confianza en la cumbre que celebrarán el próximo 23 de octubre, al contrario de los que ocurre desde hace tres meses. "No hay lugar para el fracaso, en la política no se apuesta por el fracaso", ha recalcado.