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Euskadi se suma al carro de las comunidades con problemas de deuda

Los problemas de financiación están llegando a las comunidades autónomas más saneadas como es el caso de Euskadi, que hasta hace muy poco gozaba de un rating triple A (máxima solvencia) por parte de las principales agencias de calificación, por encima de la del Reino de España. Ahora el Ministerio de Economía acaba de autorizar al territorio foral para que realice una o varias emisiones de deuda o tome préstamos a largo plazo por valor de 605,7 millones de euros. De ese total, 446,2 millones irán para financiar el objetivo de déficit fijado para este año (0,65% del PIB). Ello implicará un incremento de sus niveles de endeudamiento. El resto, 159,5 millones, irá destinado a refinanciar en lo que queda de ejercicio los vencimientos de deuda viva a largo plazo.

El País Vasco gozó hasta el año pasado de una situación fiscal envidiable en comparación con el resto de comunidades autónomas, alcanzando incluso el superávit fiscal y limitando el volumen de endeudamiento a apenas el 1,5% (año 2009) del PIB, el menor de todas las administraciones territoriales. Pero la crisis está pasando factura incluso a una administración que cuenta con un régimen financiero autónomo (recauda todos los impuestos, incluso los estatales). De hecho, la agencia Fitch rebajó la semana pasada a Euskadi su calificación, de AA+ a AA, considerando que la débil recuperación económica dificultará el crecimiento de los ingresos fiscales. Su nivel de endeudamiento ha crecido hasta el 7,9%.

No obstante, Euskadi se encuentra muy lejos de territorios como Cataluña y Castilla-La Mancha, que incumplirán claramente este año sus objetivos de déficit fiscal. En el caso de la Generalitat catalana, con una deuda próxima al 20% de su PIB, se va a ver obligada a lanzar en noviembre una emisión de última hora para hacer frente a la amortización de 2.000 millones de euros en títulos lanzados hace solo un año y para los que no dispone de liquidez.