El foco de la semana

La campaña de resultados arranca con expectativas dudosas para BBVA

La semana entrante inaugura oficialmente la campaña de presentación de resultados. El plato fuerte, por lo que toca a las empresas españolas, será la presentación el martes de las cuentas de Banesto, correspondientes al tercer trimestre. Aunque los gestores de la entidad mantienen oficialmente su optimismo respecto a una recuperación, el recrudecimiento de la crisis financiera y al aumento de la tasa de morosidad que sufren bancos y cajas hasta el entorno del 7% hacen pensar que el beneficio será sensiblemente menor que el previsto a principios de año.

Pero el núcleo duro de la avalancha de presentaciones se abre esta semana en Estados Unidos. La tecnológica Google reportará los suyos el jueves, y el sentir del mercado apunta hacia un comportamiento positivo. El tirón de Android, su sistema operativo para dispositivos móviles, avala las buenas expectativas para la empresa fundada por Larry Page y Sergey Brin. Otras firmas de gran capitalización, como Alcoa (martes) o Pepsico (miércoles) también difundirán resultados esta semana.

Volviendo a la banca española, en los próximos días habrá reparto de ganancias en algunas entidades, comenzando el martes con el Banco Popular. La entidad gallega, que el viernes recibió una propuesta amistosa de OPA por parte de Banco Popular valorada en 1.300 millones de euros, pagará un dividendo de 0,05 euros por acción. El jueves será el turno de Banca Cívica, con cinco céntimos por acción, y de Catalana Occidente, que distribuirá 0,1101 euros por título. Por otra parte, entre el lunes y el viernes, los accionistas del BBVA que pretendan cobrar en efectivo el segundo dividendo a cuenta de 2011 deberán comunicar a la entidad que le venden sus derechos de emisión en la ampliación de capital del 1,78% emprendida por esta para pagar la retribución.

En el plano más político destaca la reunión de los ministros de Finanzas del G-20, que se celebrará el viernes y el sábado en la localidad francesa de Cannes. Ante el bucólico paisaje marino de la Promenade de la Croisette, los resoponsables económicos de los países más industrializados y los grandes emergentes discutirán soluciones para la enésima versión de la crisis financiera, ahora disfrazada de crisis soberana. El bloque europeo, capitaneado por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, buscará un impulso para instaurar la tasa sobre las transacciones financieras. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, avanzó el mes pasado un plan por el que se gravarían con un 0,1% las transacciones accionariales y con un 0,01% las de instrumentos derivados. Con todo, la oposición de Washington no augura éxito para la implantación global.