Al 4,97%

Portugal paga más intereses para colocar 722 millones en deuda a tres meses

Portugal colocó hoy en el mercado 722 millones de euros en bonos a tres meses a cambio de un interés del 4,97%, una tasa ligeramente superior a la registrada en la última emisión de similares características, hace quince días.

Según los datos del Instituto de Gestión y del Crédito Público (IGCP) luso, esta penalización triplica la rentabilidad exigida por los inversores hace justo un año para comprar deuda con vencimiento a tres meses.

Portugal no logró por poco colocar el montante máximo de la subasta -750 millones de euros-, aunque continúa manteniendo la tasa de interés por debajo de la barrera del 5%. La demanda de los inversores para pujar por estos títulos multiplicó por 2,2 la oferta, cinco décimas más que en la subasta del pasado 21 de septiembre.

El resultado de la emisión de hoy refleja los problemas del país luso para obtener financiación a corto plazo en el mercado a cambio de un interés menos elevado. De hecho, la penalización en esta subasta es la segunda más alta de todo el año 2011 para los bonos a tres meses, sólo superada por el 4,98% de rentabilidad alcanzado en julio.

Estas cifras reflejan que la presión que ejercen los mercados sobre Portugal no se ha moderado pese a su petición de rescate financiero, el pasado mes de abril, y que las dudas de los inversores sobre la situación económica del país -inmerso en la peor crisis de su historia- se mantienen.

La ayuda financiera de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que supondrá una inyección de 78.000 millones de euros para los próximos tres años, se estima suficiente para cubrir las necesidades de Portugal a largo plazo.

Para hacer frente a sus obligaciones a corto plazo, sin embargo, el país continúa recurriendo a periódicas subastas públicas -cada quince días, aproximadamente-, y sólo en el último trimestre tiene previsto emitir entre 4.250 y 7.500 millones de euros.

Tampoco hay indicios de un alivio significativo de la presión que ejercen los inversores sobre la deuda lusa en el mercado secundario, donde se compran y venden los títulos adquiridos en emisiones como la de hoy.

En el caso de las obligaciones a diez años -plazo utilizado como referencia-, los títulos portugueses se adquirían hoy al 11,2% de interés, por encima del 8,76 % al que cotizaban en abril, antes de la petición de rescate.

En los otros dos países rescatados, Grecia paga hoy más del doble de interés por su deuda a diez años (más de un 22%), mientras que Irlanda es la única de los tres que ha logrado mejorar desde que solicitó ayuda, y sus títulos cotizan al 7,65%.

Los esfuerzos de Portugal por recuperar su credibilidad internacional a través del cumplimiento estricto de los compromisos alcanzados con la UE y el FMI fueron reconocidos ayer por la agencia de calificación Standard & Poor''s, que mantuvo por ello su calificación en 'BBB-'.

Standard & Poor's reconoció la determinación del Ejecutivo luso en la aplicación de los ajustes, aunque alertó de que serán necesarias nuevas reformas para compensar los desvíos encontrados en sus cuentas, el último de ellos debido a un "agujero" de más de mil millones de euros en las finanzas de la región autónoma de Madeira.

El nuevo Gobierno portugués, salido de las urnas el pasado junio y de signo conservador, ya ha anunciado que adoptará "medidas adicionales de austeridad" -no incluidas en el acuerdo firmado con la UE y el FMI- para rebajar el déficit público en 2011 hasta el 5,9%, tal y como prometió.

Las dudas se extienden ahora al impacto que pueden tener los recortes en la recuperación del crecimiento económico en Portugal, como señaló también la agencia Standard & Poor's, justo cuando el país celebra el 101 aniversario del nacimiento de la República.