Las entidades emiten deuda que se quedan en balance para recurrir al BCE

La banca se blinda con 15.000 millones para capear la sequía de liquidez

El mercado mayorista está cerrado para la banca española desde finales de mayo. Por ello, las vías de financiación alternativas ganan terreno y en los últimos dos meses la banca española ha hecho operaciones de deuda por unos 15.000 millones de euros. El objetivo principal es poder utilizarla como colateral ante el BCE.

Cuatro meses de crisis intensa, sin vender deuda. Ni siquiera cédulas, el activo más seguro. Es cierto que la mayoría de las entidades españoles ya tiene cubiertos de sobra los vencimientos de este año, pero el cierre de los mercados mayoristas asusta.

Hasta finales del pasado mayo, cajas y, especialmente, bancos, habían emitido 33.529 millones de euros en distintos tipo de deuda. La última fue una emisión de cédulas territoriales (respaldadas por los créditos otorgados a las administraciones públicas) y la realizó el Santander el 31 de mayo, fueron 1.000 millones de euros. Desde entonces, el mercado ha estado prácticamente seco, a excepción de algunas colocaciones privadas.

La banca nacional cuenta con la ventaja que les otorga su poderosa red comercial, que está utilizando para conseguir liquidez a través de los clásicos depósitos y de emisiones de deuda destinadas a sus clientes de toda la vida, como bonos y pagarés. Desde que comenzaron los problemas, todas las entidades se han esforzado en reducir su dependencia de los mercados mayoristas.

Pero en la situación actual ningún escudo es excesivo, y las entidades preparan artillería para conseguir liquidez del Banco Central Europeo (BCE) si la situación se pone todavía más fea. Diseñan activos como cédulas, ya sean hipotecarias o territoriales, o bonos de titulización que nunca llegan a colocar entre los inversores, sino que se quedan en su propio balance. Es lo que se denomina "segunda línea de liquidez", activos que pueden dejar como garantía al BCE a cambio de dinero contante y sonante.

Desde el pasado agosto, varias entidades financieras han realizado operaciones por más de 15.000 millones de euros. Son Santander (5.290 millones), BBVA (6.300 millones) Novacaixagalicia (1.500 millones), Catalunyacaixa (500 millones), Caja España Duero (500 millones) y Bankinter (1.000 millones).

Fuentes cercanas a BBVA señalan que la entidad no se ha quedado todo el importe en balance, sino que una parte se ha colocado a terceros inversores. Ocurre lo mismo con Bankinter y Catalunyacaixa, también se han colocado a terceros inversores, aunque sea tan solo a un pequeño número o incluso a uno solo. En otros casos, como el de Novacaixagalicia, el folleto de los bonos de titulización especifica que la caja de ahorros comprará todos los bonos con la intención de utilizarlos "como activos de garantía en operaciones de crédito del Eurosistema".

"Desde que estalló la crisis, todas las entidades hemos potenciado nuestra segunda línea de liquidez y, dada la situación actual, están reforzándose esos activos de liquidez inmediata", señalan fuentes financieras. El BCE realiza subastas de liquidez a distintos plazos, el más largo es a seis meses, con el objetivo de proveer de dinero a las entidades financieras que así lo requieran. Es de esperar, además, que Jean-Claude Trichet anuncie este jueves que también dará liquidez anual, lo que tendría un efecto muy beneficioso sobre los balances de las entidades, explica Nuria García Manteca, de Ahorro Corporación.

Los últimos datos, correspondientes a agosto, revelan que las entidades financieras españolas recurrieron con 69.918 millones de euros de media diaria al BCE. La cifra supone un aumento del 34,4% frente a los datos de julio, pero aún se mantiene lejos de los más de 130.000 millones correspondientes a julio del año pasado.