Apreciaciones que varios expertos ligados al IESE

Expertos del IESE alargan el parón económico a todo 2012

La crisis va para largo, sobre todo en España, debido a sus débiles fundamentos económicos. Es una de las principales apreciaciones que varios expertos ligados al IESE realizaron ayer en la escuela de negocios aprovechando una reunión de antiguos alumnos.

Juan José Toribio, director de la Fundación Internacional IESE, indicó que a la economía española le quedan, al menos tres trimestres de marcada atonía, fruto de una demanda interna que no acaba de tirar y de una creciente incertidumbre fiscal y financiera. Antonio Argandoña, profesor de Economía de la escuela, habla de todo 2012 e incluso de una "larga recesión", de la que solo se puede salir tras un ajuste de los niveles de endeudamiento de empresas, familias y sector público, "como ya se está produciendo". Argandoña sitúa el fin de esta etapa de estancamiento en el momento en que las empresas se decidan a renovar sus proyectos de inversión. "Las empresas son las que nos sacarán de esta etapa, por ello se les debe enmarcar en un marco fiscal y financiero propicio para crear empleo", dijo.

El Estado del bienestar, tal y como se conoce en España debe ser revisado, según los citados expertos, para que quede lo "realmente necesario" sin tener miedo a introducir fórmulas como el copago sanitario y en la educación.

En clave presupuestaria, Argandoña recalcó que la receta pasa por aplicar un ajuste fiscal lo suficientemente potente como para cumplir los objetivos de déficit pero sin penalizar en exceso el consumo. "Encontrar el punto justo del ajuste es la cuestión", dijo. Toribio, por su parte, indicó que en el caso de España no hay margen para más estímulos fiscales. En su opinión, no hay por qué rechazar la vía de los ingresos. En ese caso, abogó por tocar impuestos con suficiente capacidad recaudatoria, como el IVA, huyendo de "propuestas demagógicas" con los que no la tienen, como el impuesto sobre el patrimonio.

Activos bancarios

Tanto Toribio como Argandoña abogaron por un saneamiento del sector financiero. Para ello sería imprescindible que todas las entidades de la UE afloraran a la vez sus activos dañados por la crisis inmobiliaria y los valoraran a los precios actuales del mercado.