ANÁLISIS

La "escandalosa" gestión de CAM

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, no se mordió la lengua el viernes para hablar de la situación de Caja Mediterráneo (CAM), a la que calificó de "lo peor de lo peor" dentro del sector bancario español.

Preguntado por su valoración de la actuación de los gestores de la caja (después de que se conociera el despido disciplinario de su directora general, María Dolores Amorós, por garantizarse una pensión de jubilación de 370.000 euros al año), Ordóñez aseguró que le parece "personalmente escandalosa", aunque llamó a la prudencia para permitir que los órganos competentes dentro del supervisor investiguen la posible comisión de infracciones por parte de los administradores de la caja alicantina.

Ordóñez, quien no asumió ninguna responsabilidad por una incorrecta supervisión de las cuentas y la actuación de CAM, quiso poner de relieve que tan solo unas pocas entidades españolas han tenido problemas. "Solo 13 de las 114 entidades financieras registradas en España tenían necesidad de elevar su capital principal", apuntó. Fijarse en exceso en el caso de CAM es, a juicio del gobernador, como extrapolar el estado de los pulmones de un fallecido al conjunto de la población.

A la hora de explicar cuánto le puede costar al contribuyente la intervención de CAM, Ordóñez ha asegurado que "cuanto peor es algo, vale menos. Y si se habla de CAM, hablamos de lo peor de lo peor". Y añadió que "yo no descartaría que eso le costara al contribuyente una cantidad".