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La pelea de la banca para financiar los vencimientos

El sector afronta compromisos por 180.000 millones en los próximos dos años y con el mercado de capitales cerrado se complica la obtención de recurso

La escasez de liquidez amenaza con convertirse en un problema para la banca. El sector financiero español afronta vencimientos de deuda por 180.000 millones en los próximos dos años y, ante la imposibilidad de emitir deuda en el mercado, la nueva batalla por captar ahorro privado pone en evidencia las dificultades que atraviesa el sector. ¿Es crítica la situación que afrontan las entidades de crédito? ¿Cuánto tiempo pueden aguantar un cierre de los mercados de capitales?

El veredicto que dio el FMI en julio da una idea de la situación actual. El sector aún puede afrontar sus compromisos pero el panorama se complica en un entorno económico adverso. "Los bancos españoles han conseguido refinanciar la mayor parte de los vencimientos, la cantidad que queda en el resto del año es limitada. Los bancos también cuentan con activos sustanciales para descontar en el BCE. Sin embargo, la ausencia de emisiones de entidades más pequeñas, la caída sostenida del porcentaje de depósitos domésticos en manos de las cajas y las mayores necesidades de financiación en 2012 indican que las presiones para financiarse pueden mantenerse elevadas", explicaba el organismo internacional en su informe sobre España.

Las entidades españolas tienen ya prácticamente cubiertas sus necesidades para este año a pesar de que aún tienen pendientes otros 17.000 millones hasta diciembre y, aunque la mayoría asegura tener capacidad suficiente para afrontar los compromisos del próximo ejercicio, la preocupación está en alza ante la volatilidad de los mercados y el deterioro económico. Los mayores vencimientos los afrontan las entidades de mayor tamaño (ver cuadro), pero las dudas se centran más en torno a las entidades menores por la fuga de depósitos y su menor músculo financiero. Pero lo cierto es que el entorno se complica para todos.

El BCE, la reducción de balances y la venta de activos son las principales vías para asegurar la liquidez

El recrudecimiento de la crisis de deuda soberana ha cerrado a cal y canto el mercado de capitales y desde mayo ninguna entidad española ha conseguido emitir deuda. En la primera parte del año los bancos y muchas cajas aprovecharon las ventanas de liquidez abiertas y en total emitieron 33.768 millones de euros, según datos de BNP Paribas. Una vez cerrada esta vía, y en previsión de las necesidades que se avecinan, ya son varias las entidades que han empezado a comercializar pagarés, el producto de moda, ante la penalización del Gobierno a los depósitos con remuneraciones muy elevadas.

La obsesión por captar recursos y esta nueva guerra por captarlos es sintomático de los problemas que se avecinan si el cierre de los mercados persiste. Y es que los bancos tienen dos vías fundamentales para financiarse. Lo pueden hacer o bien a través de los ahorros de sus clientes o bien en el mercado de deuda emitiendo bonos. Las ocho principales entidades españolas obtienen de media el 64% de su financiación de los depósitos y el 28% del mercado mayorista, según cálculos de Bank of America, pero las diferencias oscilan entre unas entidades y otras y en las de menor tamaño la dependencia de los mercados mayoristas es mayor.

En un entorno económico complejo en el que los depósitos están estancados -datos del Banco de España muestran que se han mantenido estables en 1,4 billones de euros desde diciembre de 2009 a junio de este año- y el mercado de capitales cerrado, al sector le quedan pocas alternativas para asegurar sus compromisos de liquidez.

"¿Qué hacemos? Tratar de captar pasivo y controlar lo que se presta para reducir el gap comercial. Esto reduce la necesidades de liquidez. También vender pisos para liberar provisiones. Tenemos también el interbancario y el BCE", explican desde una entidad.

Las entidades llevan años reduciendo sus balances, con el retraimiento del crédito, para reducir las necesidades de capital y eso es algo que la mayoría tiene entre sus objetivos para los próximos ejercicios. En definitiva, se trata de reducir la brecha entre los préstamos otorgados a largo plazo y los depósitos, de manera que sea menor la necesidad de financiación al reducir la diferencia entre activo y pasivo. Bank of America calcula que las principales entidades españolas deberán reducir sus balances en un 3% anual hasta 2013 para acomodarse a los vencimientos que afrontan.

Esta vía es una alternativa que lleva tiempo y entre tanto las entidades financieras tienen a su disposición la liquidez ilimitada que ofrece el BCE. Una opción que puede convertirse en el salvavidas del sector si el resto de vías de financiación se complica. En julio de 2010, cuando las tensiones en el mercado interbancario se volvieron a disparar y las dudas sobre la solvencia de España dificultaban las emisiones de deuda, las entidades españolas pidieron 130.209 millones de euros al BCE, un récord. Desde entonces se ha conseguido reducir esa dependencia gracias al uso de las cámaras de contrapartida. No obstante, y aunque en marzo de este año los préstamos del BCE cayeron a 40.991 millones, el pasado agosto volvieron a repuntar hasta 69.918. Un paso atrás motivado por los mayores costes de usar otras vías pero al final también una vía clave para garantizar la viabilidad del sector.

El sistema financiero español cuenta con unos 200.000 millones de euros en activos que pueden utilizar como colateral para solicitar crédito al BCE, lo que hace que muchas entidades se sientan cómodas con sus obligaciones futuras al tener este colchón a su alcance.

Consultados por este periódico, BBVA, Popular, CaixaBank, Bankia e incluso algunas entidades de las que se preparan para recibir fondos del FROB, como Novacaixagalicia o Catalunya Caixa, aseguran que cuentan con suficientes activos líquidos, en definitiva colateral para descontar en el BCE, que les permite contar con una situación cómoda. Incluso la intervenida CAM asegura tener activos líquidos por valor de 14.165 millones a precios de mercado. El problema es que agotar este colchón de emergencia aumentaría la vulnerabilidad del sector, que aspira a recobrar la normalidad en sus vías de financiación.

La mayoría de entidades recuerda que cuentan con capacidad de emisión adicional en cédulas o cédulas territoriales, productos para los que necesitan activos de calidad como hipotecas para respaldarlos pero que para emitirlos requieren la apertura del mercado.

Las tensiones y la escalada de la prima de riesgo tienen además otros efectos negativos. Activos líquidos como la deuda soberana pierden valor cuando cae su precio, lo que reduce su capacidad de obtener fondos por ellos si el BCE aplica recortes. El tiempo de descuento está en marcha y al final la clave será la descongestión de los mercados de capitales.

Escaso margen para emitir bonos avalados

Las tensiones que se viven en el mercado complican tanto la emisión de deuda que ni tan siquiera hay espacio para emitir con aval del Estado. El Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (FADE) ha sido el único que ha colocado deuda con garantías del Estado en plena sequía de liquidez, eso sí a un coste del 4,4% anual para una emisión a dos años, lo que da una idea del elevado coste que acarrea para el sector financiero.

Esta vía, muy utilizada por las entidades de crédito en 2009 cuando el colapso del mercado interbancario y la imposibilidad de colocar emisiones alcanzó su punto álgido, ha seguido siendo una opción hasta que se cerró el mercado en primavera.

En junio el Tesoro, tras recibir el visto bueno de Bruselas, prolongó el plazo para emitir deuda con aval del Estado hasta el 31 de diciembre de este año, la quinta prórroga desde que se instauró el sistema. Hasta la fecha el sistema financiero ha emitido 63.800 millones de euros del límite máximo establecido de 146.700 millones, según se explica en la página web del Tesoro, lo que deja margen para emitir por esta vía en caso de necesidad.

El problema es que quienes no han agotado los avales asignados son precisamente quienes menos los necesitan. Los grandes bancos, como Santander y BBVA, nunca han optado por esta vía, y aunque son los que realmente disponen de margen, no han recurrido nunca a esta opción, mientras que varias cajas, como Bankia o Novacaixagalicia, ya han agotado este recurso.

Las cifras

200.000 millones de euros de activos tiene disponibles el sistema financiero español para utilizar como garantía para pedir prestado al BCE, según Bank of America.

1,3% es el porcentaje en el que ha aumentado el 'core capital' del sector desde diciembre de 2008 hasta junio de 2011, según el Banco de España.

10% del PIB representan las provisiones que ha realizado el sector financiero desde enero de 2008 hasta mediados de este año, según el Banco de España.

15 cajas se mantienen en el sistema tras la consolidación financiera. Antes del proceso eran 45.

9% es la contracción de los balances que afrontan los principales bancos españoles hasta 2013 para evitar renovar los vencimientos, según Bank of America.