El regulador congela el precio fijo que pagan millones de usuarios

Telefónica luchó contra la CMT para subir la cuota de abono... y perdió

La cuota de abono, el cargo mensual fijo que pagan millones de usuarios de telefonía fija por tener un teléfono en casa, no subirá el año que viene. Y no porque Telefónica no haya peleado para que lo hiciera.

Y van... cuatro años. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha desvelado cuál será el precio de la cuota de abono de Telefónica para 2012 y, otra vez, la decisión del consejo del organismo regulador es que se quede congelada en los 13,97 euros al mes que cuesta desde 2008.

La CMT pretende velar en su resolución por los ocho millones de usuarios de Telefónica que solo disponen de servicio de teléfono fijo y no tienen contratados paquetes adicionales de banda ancha. Es este colectivo el que podría verse desprotegido ante subidas de precios si esta tarifa se liberaliza, según la resolución, porque, pese a que todos los consumidores pagan la cuota de abono, los que tienen varios servicios logran ofertas cruzadas y mejores condiciones para su factura mensual que los que consumen sólo teléfono fijo.

Y es que el regulador teme que la fuerte competencia que hay en otros servicios de las telecomunicaciones y que lleva a rebajas de precios para los usuarios no llegue a estos consumidores, más tradicionales y fieles al exmonopolio.

Pero Telefónica no puede estar en mayor desacuerdo con esta posición. La operadora lleva años luchando por subir el precio de la cuota de abono y esta vez no ha sido una excepción, según consta en la resolución del consejo que explica los pormenores del proceso.

Y es que Telefónica luchó a brazo partido para conseguir que la CMT le permitiera un aumento de esta tarifa, que constituye el único precio minorista (que pagan los clientes finales), que todavía está regulado. Es una herencia de los años de monopolio, la última que le queda, y que, por ahora, va a permanecer.

Será así pese a que la operadora ha intentado convencer a la CMT de que resulta "anacrónico" que la cuota permanezca invariable desde 2008 mientras ella ha perdido once puntos de cuota de mercado en este tiempo, desde el 75,7% que tenía al 64,6% actual.

El regulador reconoce que esta pérdida de clientes es real, pero que los competidores de Telefónica, con Jazztel a la cabeza, centran las mejores ofertas en los clientes de banda ancha, no en los que solo tienen telefonía fija (esos ocho millones de abonados que la CMT insiste en proteger). Además, la comisión recuerda a Telefónica que si está preocupada por la pérdida de clientes lo que debería hacer es bajar los precios de la cuota de abono. Y para eso tiene libertad total, ya que lo que fija la CMT es el precio máximo que puede fijar el exmonopolio, no el mínimo.

Pero lo que quiere Telefónica es elevar esta tarifa y para ello amenaza con frenar las inversiones en las nuevas redes de fibra óptica, ya que asegura que un precio de la cuota congelado hará que tenga menos "incentivos". La comisión se mantiene firme: "Es importante recordar que los servicios minoristas de acceso telefónico fijo deberán suponer una parte reducida de los ingresos de los servicios prestados sobre estas redes, que básicamente se despliegan para soportar nuevos servicios que requieren elevados anchos de banda".

Telefónica también apela a la comparativa internacional y a sus dificultades para competir para conmover a la CMT. Sobre esto último, la comisión responde a la operadora que dispone de la posibilidad de hacer descuentos (y recuerda que ya los utiliza cuando quiere); sobre lo primero, discrepa de la interpretación de los datos comparativos que proporciona el exmonopolio.

Al final, al menos para 2012, la CMT ha ganado el pulso y la cuota de abono se mantendrá en 13,97 euros.