Ferrovial se adjudica 10 de los aeropuertos en juego

La privatización de 13 torres de Aena afecta a 200 controladores

Aena ha puesto el servicio de control de torre de 13 aeropuertos en manos de Ferrovial y Saerco durante cinco años. La compañía dependiente de Fomento afrontará un coste anual de 18,1 millones y asegura que esa cifra implica un ahorro del 50%. Esta privatización cambia las condiciones laborales de 200 controladores.

La privatización de 13 torres de Aena afecta a 200 controladores
La privatización de 13 torres de Aena afecta a 200 controladores

Ferrovial fue ayer la gran vencedora en el concurso para la prestación del control de aproximación promovido por Aena Aeropuertos en 13 de sus plazas. El grupo de la familia Del Pino, en alianza con la participada británica NATS, con la que ha creado Ferronats y colabora en distintos aeropuertos británicos, se ha llevado dos de los tres lotes puestos en juego y operará las torres de los aeropuertos de Alicante, Valencia, Ibiza, Sabadell, Sevilla, Jerez, Melilla, Cuatro Vientos, Vigo y La Coruña.

La oferta de Ferrovial alcanza los 35,4 millones por el lote 1 y otros 35 millones por el segundo, a lo largo de los cinco años que se alarga la concesión. En total, 70,4 millones de euros.

El tercer grupo de torres, integrado por las de Lanzarote, Fuerteventura y La Palma, ha ido a manos de Saerco (primera empresa privada que obtuvo la certificación de proveedor de servicios de tránsito aéreo) por 20,13 millones en cinco años. En este caso, formaba consorcio con el proveedor checo de servicios de navegación aérea.

El precio de adjudicación de los tres lotes alcanza los 18,1 millones anuales (90,6 millones a lo largo de los cinco años de los contratos), mientras la factura que afronta Aena cada ejercicio en concepto de control de torre en los 13 aeropuertos citados suma hasta ahora 34 millones. La diferencia sitúa casi en un 50% el ahorro obtenido con esta semiprivatización.

A partir de aquí se abre un doble proceso que afecta tanto a las empresas adjudicatarias como a la plantilla de controladores. Estos últimos, 200 adscritos a las 13 torres, tienen que decidir si se subrogan al nuevo proveedor privado del servicio; si continúan vinculados a Aena o, simplemente, abandonan su puesto de trabajo.

Los profesionales que decidan pasarse a las filas de Ferronats o de Saerco cambiarán sus actuales condiciones laborales por las aplicadas por las empresas. En cuanto a los que opten por seguir en nómina de Aena, se les asignará un nuevo destino.

Parte del recorte de costes que ha ofrecido este nuevo modelo de gestión tiene que ver con los salarios de los controladores. Valga como ejemplo la media que paga NATS a su personal en Reino Unido, en torno a los 100.000 euros anuales, frente al salario medio de 200.000 euros de los controladores de Aena.

Periodo de transición

Una vez firmados los contratos por parte de Ferrovial y de Saerco, se pone en marcha un periodo de transición -de operador público a operador privado- en cada uno de los aeródromos.

Durante ese plazo, las compañías privadas deben hacerse con la designación de proveedores de servicios de tránsito aéreo, que otorga la Dirección General de Aviación Civil, y habilitar a su personal de control en cada uno de los aeropuertos.

La fase de transición también contempla la convivencia de controladores de Aena con los trabajadores de los grupos privados al frente de las torres de control. Los últimos operarían en periodo de formación.

Los consorcios de ACS y FCC no llegaron a entregar una oferta

Un total de 10 empresas se habían interesado por operar las primeras torres concesionadas por Aena Aeropuertos. Eran Ferrovial, Indra, ACS, FCC, Sacyr, Saerco, Geci Española, Etracontrol, Servicios de Control de Tránsito y Navegación Aérea y Letové. Todas ellas, salvo Letové, optaban a los tres lotes en que se han dividido las 13 torres.

En abril dos de ellas se quedaron en el corte. Y finalmente han sido Acciona, Indra, Ferrovial, Sacyr, Etracontrol, Servicios de Control de Tránsito y Navegación Aérea y Saerco las que han presentado oferta.

Los consorcios encabezados por ACS y FCC decidieron quedarse al margen del concurso en la recta final del mismo por apreciar que la posible rentabilidad obtenida no era lo suficientemente atractiva.

A partir de aquí, Aena Aeropuertos deja abierta la posibilidad de nuevas concesiones en el control de aproximación en nuevos aeródromos. De forma paralela, la compañía sigue trabajando en el proceso de concesión de Barajas y El Prat, para el que el ministro de Fomento asegura que se mantienen los plazos.

La cifra

34 millones al año es lo que le cuesta a Aena actualmente el servicio de control en los 13 aeropuertos concesionados.