Diario de A bordo

La Bolsa, a la espera de que los políticos de la UE despierten

La operativa a corto plazo se adueña del mercado

El mercado queda a la espera de las conclusiones y decisiones que se tomen en la reunión de ministros de economía de la UE que está teniendo lugar estos días en Polonia. Llevamos ya demasiado tiempo esperando ver una reacción que acabe de poner las cosas en su sitio y que se tomen las medidas necesarias, pero cuando decimos "se tomen" no es la creación de un papel, sino la aplicación de aquello que se ha acordado.

Europa tiene un serio problema y es que no está hecha para prisas. Justo lo opuesto a un mercado financiero, que simplemente con un botón se pueden mover miles de millones de euros. Se necesitan las medidas ahora. Ya se han acordado, pero falta que cada país le dé el visto bueno y aquí es donde está el problema, porque algunos no pasan determinados trámites parlamentarios, como ha sucedido con Austria. Parece que la clase política no acaba de entender que cuanto más se tarde en tomar las medidas más grave será la situación.

Diversas encuestas entre profesionales del mundo financiero dicen que una mayoría espera que Grecia quiebre, pero que no salga del euro. Cómo hacer esto nadie lo sabe, pero muestra muy a las claras el miedo patente que existe. Como consecuencia de todo esto, esta semana empezaron a aparecer movimientos de estimaciones de precio para el oro que lo colocaban por encima de los 2.000 dólares por onza antes de fin de año.

Si esta semana ha sido interesante por las circunstancias que nos rodeaban junto con el vencimiento trimestral de derivados, la que viene no va a ser menos ni por asomo. Históricamente es una semana que se le suele atragantar a los mercados, ya que el esfuerzo que se hace la semana previa para " acomodar" los vencimientos trimestrales suele dejarlos agotados, cosa a la que hay que sumar las conclusiones del Ecofin.

De momento, siguen las discrepancias en Europa: la mayoría apuesta por un eurobono mientras Alemania se cierra a cal y canto. Esta semana, quien sí ha sufrido a cuenta de Grecia ha sido Francia, ya que ha tenido rebajas de calificación en dos de sus bancos y un tercero sigue bajo revisión. La parte francesa del sector bancario es la que más volatilidad ha tenido. Antes de la medida de los bancos centrales de inyectar liquidez en dólares, había rumores de que algunos tenían cortado el mercado de dólares, cosa que provocó descensos de cerca del 20% y que, a la postre, con la noticia del aumento de liquidez, volvieron a subir otro 20%. Como vemos, volatilidad a niveles de crisis.

El mercado ha asumido esa volatilidad y le da igual que haya motivo o no. Si técnicamente se puede hacer un rebote del 6%, se hace, se recogen beneficios y la primera noticia mala que haya se toma como excusa para caer un 5%. Mientras no haya algo serio y palpable para solucionar Europa, parece que las posiciones defensivas en el mercado, que no son otras que operaciones de muy corto plazo, son las que copan el día a día.