La filial repartirá 700 millones de euros entre los accionistas

Telefónica se trae un súperdividendo de Brasil

Telefónica va a tener una ayuda extra para la vuelta al cole. Su filial en Brasil, la joya de la corona de sus posesiones en estos momentos, ha aprobado un dividendo de casi 700 millones de euros.

Cabinas de Telefónica en las calles de Brasil
Cabinas de Telefónica en las calles de Brasil

Ha habido años mejores que otros, incluso con algún susto (como el de 2009), pero Brasil se ha convertido desde hace tiempo en un puerto seguro donde Telefónica puede amarrar en busca de dividendos cuantiosos y recurrentes.

Primero por separado y ahora juntas, las filiales de la operadora en ese país son una máquina de generar caja. La de telefonía fija, Telesp, lo ha sido casi desde que Telefónica se hizo con ella; la de móvil, Vivo, ha tardado más, pero en cuanto ha llegado a la rentabilidad ha disparado la remuneración a sus accionistas. Ahora que son una sola compañía, la tendencia alcista del dividendo se da por descontada.

Y así acaba de demostrarlo. Aunque era martes y 13, el consejo de administración de la filial brasileña no tuvo problemas en aprobar un nuevo súperdividendo para sus socios, que cobrarán en una fecha todavía sin determinar los que tengan títulos de Telesp (la única que cotiza tras la integración) a cierre de la sesión del próximo día 30, según un documento oficial remitido a la Bolsa de São Paulo.

Son casi 700 millones de euros los que repartirá la operadora y, puesto que Telefónica es la principal accionista con el 73,8% del capital, la mayoría irá a parar a sus arcas. En concreto, son más de 500 millones de euros en efectivo los que la española se traerá desde Brasil en este pago, que no es el primero que hace este año la filial y es posible que tampoco sea el último.

Como en otras ocasiones, el cobro de los dividendos brasileños y latinoamericanos es vital para Telefónica, que a su vez debe hacer frente a cuantiosos desembolsos para remunerar a sus propios accionistas en un momento en que los resultados en España y la reducción del flujo de caja lo están poniendo más complicado.