La zona euro, en jaque

La Bolsa desahucia a Grecia y ahonda su caída

Grecia sigue sin dar tregua a los mercados. Ayer las Bolsas volvieron a registrar importantes descensos y apostaron con claridad por la suspensión de pagos de Grecia. La rentabilidad del bono heleno a un año llegó al nivel imposible del 117%. El Ibex bajó el 3,41% en el día y en dos sesiones cede el 7,7%. La banca europea sufrió las pérdidas más abultadas.

Los mercados remataron con fuertes pérdidas la semana pasada, y han comenzado esta igual. Y siempre Grecia como el origen de todos los males. La posibilidad de que el país heleno comunique un default en el muy corto plazo ha cobrado tanta fuerza, que no hay cabida para otros argumentos. Así lo han manifestado los inversores en las últimas sesiones. Los CDS de Grecia (credit default swaps), el seguro que se paga ante un probable impago de deuda, han escalado en dos sesiones más de 800 puntos básicos, hasta el récord de 3.617,98. El principal índice local, el FTSE/ASE cedió ayer el 5,10%, y la rentabilidad de los bonos a un año alcanzó el 117,2%.

Estas cifras ponen de manifiesto una desconfianza absoluta sobre la recuperación de la economía griega. El Gobierno aprobó este fin de semana nuevas medidas de urgencia con el objetivo de evitar la quiebra. De forma inmediata aplicará un impuesto inmobiliario para recaudar 2.000 millones hasta fin de año. En las Bolsas, todo esto ha quedado como papel mojado. Ayer, el secretario de Estado de Finanzas griego, Filipos Sajinidis, afirmó que Grecia tiene dinero para pagar los sueldos públicos y las pensiones solo hasta octubre, lo que hace esencial que se entreguen los 8.000 millones pendientes del sexto tramo del préstamo internacional aprobado en mayo de 2010.

Fuertes caídas en la banca

El efecto arrastre sobre otras Bolsas fue de nuevo consistente. Los principales índices europeos cerraron con caídas superiores al 2% en la sesión. El Ibex bajó el 3,41%, y en dos días se ha dejado el 7,7%. Ayer cerró en 7.640,70 puntos, mínimo de marzo de 2009, cuando los analistas técnicos consideraban relevante no perder el nivel de 7.700 para evitar un descalabro mayor.

Mientras, el Euro Stoxx se dejó el 3,79% en la jornada, el Dax y el Cac, el 2,27% y 4,03%%. El indicador galo sufrió el que más por la penalización a los bancos. Las entidades francesas son las que mayor exposición tienen a la deuda griega, y bajo la amenaza está una posible rebaja de calificación por parte de Moody's. BNP Paribas cedió el 12,35%, Société Générale, el 10,75% y Crédit Agricole, el 10,64%. Hubo descensos importantes para bancos italianos, como Unicredit (-10,91%), o alemanes como, Commerzbank (-8,32%). En el Ibex, BBVA capitaneó los descensos en el sector con un retroceso del 5,34%. Santander se dejó el 4,69%, y Bankinter, el 4%. En el selectivo español ningún valor se libró de la quema.

El mercado de bonos también mostró alta tensión. La rentabilidad de la deuda alemana cayó al 1,7%. El Tesoro germano realizó una subasta de letras a seis meses por un importe de 3.891 millones a un tipo histórico: el 0,18%.

Italia también emitió deuda a corto plazo, y a un coste muy superior a las subastas anteriores, con rentabilidades del 4,153% y 1,907%. La prima de riesgo alcanzó los 382,8 puntos básicos.

La prima española sube a 358

Por su parte, el diferencial en España pasó desde los 338,4 puntos básicos del pasado viernes a los 358,3 de ayer. Hace un mes, el spread estaba en 282, y a principios de agosto marcó récord en 400 puntos por la tensión en Grecia. El próximo jueves el Tesoro intentará colocar en el mercado obligaciones a 10 años con vencimientos en 2019 y 2020 con un objetivo de entre 3.000 y 4.000 millones de euros.

Los mercados estadounidenses han escapado por poco de la vorágine en la que está inmersa Europa. Arrancaron la primera jornada de la semana con importantes pérdidas que se enjugaron al cierre. Así, el Dow Jones ganó el 0,63%, el S&P, el 0,70% y el Nasdaq, el 1,10%. Esta semana se publicarán datos relevantes de la economía, como la encuesta manufacturera de Nueva York, la Fed de Filadelfia y la publicación del índice de confianza de la Universidad de Michigan. Pero los inversores esperan como agua de mayo la reunión de la Reserva Federal el 21 y 22 de septiembre, donde se conocerá finalmente si se darán nuevos estímulos para el crecimiento económico.

Y todo, sin olvidar Europa. "Mantenemos la idea de que la volatilidad seguirá en niveles altos y que el mercado continuará muy sensible a las noticias sobre la implementación de los acuerdos del Eurogrupo y la solución del rescate a Grecia", señalaban ayer desde Renta 4.

El euro se debilita a los niveles de febrero

La crisis está cobrando fuerza sobre el euro. La divisa europea marcó en la sesión un mínimo intradía a 1,349 euros, aunque después se recuperó y mantuvo la paridad sobre el dólar por encima de 1,36. De cualquier forma, se trata del nivel más bajo al que ha cotizado desde febrero pasado. La posibilidad de quiebra en Grecia y la crisis interna en el Banco Central Europeo son los principales motivos que han hecho que el euro se deprecie ya un 4,82% en septiembre.

Los expertos prevén que la volatilidad se mantenga durante la semana, y se apunta a una caída hasta la cota de 1,35.

Sin embargo, el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, se mostró ayer convencido de que Grecia va a cumplir sus compromisos en materia de ajuste fiscal y reformas estructurales. Y en los mismos términos se expresó el Gobierno alemán, que confía en que Grecia cumpla con los compromisos adquiridos para acelerar sus reforma, y espera el informe concluyente de la troika internacional para evaluar la situación.

La semana pasada Suiza abrió la guerra en el mercado de divisas al limitar el precio máximo del franco sobre el euro a 1,2. La decisión fue tomada de forma unilateral por el Banco Nacional de Suiza y criticada por el BCE.

Los seis retos de los mercados

Probabilidad de que Grecia quiebre

Grecia trae de cabeza a los mercados. La economía helena recibió el primer paquete de ayudas por parte de la UE y el FMI en mayo de 2010. Hace tan solo dos meses, el Eurogrupo sentó las bases para un segundo programa de apoyo. Al tiempo, el Gobierno griego ha reconocido que la recesión que sufre el país es superior a la prevista, con una contracción del 5% del PIB para 2011, frente al 3,8% estimado. Consecuencia: la posibilidad de un default ha tomado fuerza. Los CDS alcanzaron ayer récord. Paul Brain, de Newton, gestora especializada de BNY Mellon, ha dicho que la salida de Grecia del euro es inevitable, que es cuestión de tiempo.

Crisis interna en el Banco Central Europeo

Una de las principales críticas que han vertido los expertos hacia los dirigentes políticos de Europa ha sido la falta de unanimidad. Algo que siempre juega en contra de los mercados. La decisión del Banco Central Europeo de comprar deuda de países de la zona euro para frenar la crisis, y que extendió recientemente a Italia y España, ha levantado ampollas en el seno de la institución.

El pasado viernes el economista jefe del BCE, el alemán Jünger Stark, anunció su dimensión por discrepancia con la política adoptada por la institución monetaria. Tras la noticia, las primas de riesgo de España e Italia han repuntado con fuerza.

El plan de Obama aún debe ser aprobado

La tasa de paro permanece en el 9% en Estados Unidos desde abril de 2009. Consciente de que sin empleo no puede haber crecimiento económico, Barack Obama presentó la semana pasada un plan para la creación de puestos de trabajo. El programa, que cuenta con unos 325.000 millones de euros, ha sido alabado por el FMI, ya que los expertos calculan que podría elevar hasta tres puntos el PIB de Estados Unidos en 2012.

Sin embargo, los inversores han optado por aguardar el momento en que se ponga en marcha. El plan de Obama aún debe ser aprobado por el Congreso, que cuenta con mayoría republicana.

Deterioro del crecimiento económico

Recesión. La palabra más temida por los mercados lleva amenazando desde hace tiempo. El recrudecimiento de la crisis de deuda en Europa ha obligado a revisar las previsiones sobre el crecimiento económico a la baja. El FMI, el BCE, la OCDE han empeorado su visión. De la sombra de la recesión parece que escapan de momento los países emergentes.

Como estímulo, la Reserva Federal ha decidido mantener los tipos de interés en el mínimo histórico actual del 0% hasta 2013. El BCE ha optado por cambiar el discurso y ha dejado la puerta abierta a posibles recortes, pero no de forma inmediata.

Acuerdo para la reforma del fondo de rescate

La aprobación de la reforma del fondo de rescate (Facilidad Europea de Estabilidad Financiera) es una de las tareas pendientes más importantes para los gobiernos de la zona euro. Deberá ser aprobada por todos, y además deberá tener el respaldo de los parlamentos. Un tema espinoso y a la vez necesario para garantizar la estabilidad del euro y evitar el contagio de la crisis. El acuerdo inicial al que llegó el Eurogrupo el pasado mes de julio recoge nuevas competencias para dicho fondo, entre las que se incluyen la posibilidad de realizar inyecciones de liquidez en los mercados o la compra de deuda pública.

Nuevo estímulo para la economía de EE UU

Los próximos días 21 y 22 la Reserva Federal celebrará su primera reunión tras el verano. Muchos inversores y expertos ven esta cita como una de las pocas salidas de los mercados a la difícil situación en la que se encuentran. La Fed ya ha confirmado que mantendrá los tipos de interés en mínimo histórico al menos los dos próximos años. Por tanto, lo realmente importante será conocer si la economía recibirá nuevos estímulos (quantitative easing). El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha hablado en sus últimas intervenciones de crecimiento modesto y se ha mostrado dispuesto a emplear las herramientas necesarias para empujar el crecimiento.