Hará un "test sobre la economía"

Italia estudia más medidas para el crecimiento económico

El ministro de Economía de Italia, Giulio Tremonti, dijo que la próxima semana el Gobierno "hará un test sobre el crecimiento de la economía italiana" y "si es necesario añadir nuevas medidas para el crecimiento económico así lo haremos".

remonti, que se encuentra en Marsella en la cumbre de ministros de Economía del G7, aseguró al margen de la reunión que "nuestra economía requiere una revisión. Si hay medidas que cambiar, las cambiaremos" y "si hay cosas que añadir, así lo haremos", según recogen los medios italianos

De las nuevas medidas para mejorar la economía italiana que podría adoptar el Ejecutivo, Tremonti afirmó que ha hablado ya con el subdirector general de la Banca de Italia, Ignazio Visco, y con miembros de organizaciones económicas como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión de la Unión Europea (UE).

Tremonti dijo también que hay consenso amplio respecto a que el mundo no ha superado la crisis económica, que "dura ya cuatro años" y subrayó que "muchos países empiezan a comprender que se han cometido muchos errores, como si fuese un ciclo económico y no un cambio de época".

El Senado italiano aprobó el pasado miércoles el plan de austeridad promovido por el Ejecutivo de Silvio Berlusconi, por valor de 54.265 millones de euros, con el que se pretende sanear las cuentas públicas del país y alcanzar el equilibrio presupuestario en 2013.

Para Tremonti, el plan de austeridad representa para Italia - refirió- el fin de la época de la deuda en déficit.

Se espera que el plan de austeridad sea votado mediante una moción de confianza los primeros días de la próxima semana en el Congreso de Diputados.

La tramitación del plan ha estado marcada por las continuas modificaciones introducidas por el Gobierno en el texto, desde que un primer paquete de medidas fuera aprobado en Consejo de Ministros extraordinario el pasado 12 de agosto.

Un plan que fue aprobado entonces de urgencia, con el objetivo de calmar la presión de los mercados por las dudas que despierta la delicada situación de las cuentas públicas de este país, cuya deuda pública supera el 120 por ciento del PIB, y en línea con las propuestas del Banco Central Europeo (BCE), que ayudó a Italia con la compra de bonos del Estado.