El G-7 discute cómo evitar la recesión en los dos últimos trimestres

El FMI respalda el plan de Obama para generar empleo y crecimiento

La directora general del FMI, Christine Lagarde, valoró de forma positiva el plan presentado por Barack Obama para generar empleo en EE UU mediante una inyección de 325.000 millones de euros. "Damos la bienvenida a un plan que apoya el crecimiento económico y la creación de empleo en el corto plazo", dijo el viernes en el inicio de la reunión del G-7 en Marsella (Francia).

El FMI respalda el plan de Obama para generar empleo y crecimiento
El FMI respalda el plan de Obama para generar empleo y crecimiento

La Organización para la Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) dio la voz de alarma el jueves: el crecimiento de las siete naciones más desarrolladas del mundo se va a frenar en la segunda parte del año e incluso algunas, como Italia o Alemania, pueden regresar a tasas negativas. Los severos planes de consolidación fiscal puestos en marcha en la zona euro para reducir el déficit y la deuda han segado el crecimiento económico de las grandes locomotoras europeas.

Frente a esos ajustes, el presidente de EE UU, Barack Obama, presentó en la madrugada del jueves un plan de estímulo económico por valor de 325.000 millones de euros con el fin de generar actividad y revitalizar el deprimido mercado laboral estadounidense, con una tasa de paro del 9,1% en máximos históricos.

Ese programa, que contrasta con la austeridad imperante en la UE, fue bien recibido por la directora general del FMI, Christine Lagarde, quien valoró de forma positiva "que se centre en apoyar el crecimiento económico y la creación de empleo en el corto plazo".

Los expertos calculan que puede elevar hasta tres puntos el PIB de EE UU en 2012

A su llegada a la cumbre del G-7, que desde el viernes analiza la crisis de deuda soberana europea y la desaceleración económica, Lagarde dijo que los Gobiernos deben utilizar incluso "medidas poco convencionales" ante la actual crisis y consideró que existe solo una forma de reconducir la economía mundial. "Las economías desarrolladas deben restaurar la sostenibilidad fiscal mediante planes de consolidación creíbles, pero no olvidar que llevar a cabo esas medidas demasiado deprisa puede dañar la recuperación y empeorar las perspectivas laborales", recalcó.

La aprobación del plan en EE UU, sin embargo, puede quedarse en agua de borrajas, en la medida en la que ahora debe pasar el filtro del Congreso, con mayoría republicana. Los mandatarios conservadores se han mostrado contrarios en numerosas ocasiones a aprobar cualquier plan de estímulo.

Los expertos consultados por Reuters valoran de forma positiva el plan, ya que creen que podría impulsar el PIB estadounidense entre uno y tres puntos porcentuales en 2012 y podría generar hasta un millón de empleos. Asimismo consideran que alejaría el fantasma de la doble recesión y serviría como palanca para impulsar el crecimiento en las grandes economías europeas.

¿Sería posible que estos planes se empezaran a trasladar a la UE? Esa es precisamente la discusión que iniciaron los ministros de Economía de las siete naciones más desarrolladas del mundo (G-7) en Marsella con el fin de evitar que sus países caigan en recesión en la segunda parte del año.

Las siete delegaciones (entre las que se encuentran Alemania, Francia e Italia) persiguen un mensaje único, en el que se apueste al mismo tiempo por la consolidación fiscal y por aprobar estímulos para evitar un nuevo frenazo. "No hay una posición única sobre cualquiera de esas alternativas. Mi opinión es que cada nación debe adecuarse a la situación actual", apuntó el ministro francés de Economía, François Baroin, quién recalcó que no habrá un comunicado final tras la reunión de dos días, con el fin de enfriar las expectativas sobre un posible acuerdo.

Los tres ejes del nuevo programa de estímulo

Estímulos a la actividad: en este bloque se establecen dos prioridades. Por un lado, la protección a las personas que no tienen empleo a través de una ayuda de 35.196 millones de euros. Con ella se trata de garantizar el cobro de una ayuda para aquellos parados que hayan agotado su prestación.

Asimismo, contempla una partida de 57.000 millones para modernización de colegios y el desarrollo de infraestructuras de transporte. "Hay carreteras y puentes que necesitan ser reconstruidos y más de un millón de trabajadores de la construcción desempleados dispuestos a ponerse manos a la obra ya mismo", señaló Obama en su discurso.

El plan también prevé la creación de un Banco Nacional de Infraestructuras, capitalizado con 10.000 millones de dólares, para invertir en proyectos de infraestructuras y posibilitar la inversión privada. En el apartado de estímulos se fijan mecanismos para que los trabajadores puedan optar por compartir empleos y no ser despedidos y programas de formación para jóvenes y adultos con ingresos reducidos.

Rebaja de impuestos: el segundo eje incluye un recorte de impuestos por valor de 170.200 millones (más de la mitad de la dotación del plan), que se centran en las retenciones a los trabajadores y en las cotizaciones sociales de las empresas. En primer lugar, se rebajará la retención en los salarios y también se recortará a la mitad las cotizaciones sociales que las empresas deben pagar por cada nuevo contrato.

Recorte de déficit: todo el gasto contemplado en el programa deberá ser compensado a través de un nuevo plan de recorte de déficit, que será detallado el próximo lunes día 19. La mayor parte del ajuste se la llevarán las grandes fortunas y las multinacionales.

Las cifras

325.000 millones es el montante del plan de estímulo presentado por Obama.

9,1% es el porcentaje de población activa de EE UU que estaba en situación de desempleo en agosto.