Los analistas dan por seguro un cambio de discurso

Trichet, obligado a mover ficha

Cambio de rumbo. Tanto el mercado como los analistas lo dan por seguro. Trichet podría certificar el fin de su política de subida escalonada de tipos para dejar caer que estos pueden volver a recortarse en el corto plazo. El miedo a la recesión manda, y mucho.

A Jean Claude Trichet siempre le perseguirá un error. Aquel que cometió el 9 de Julio de 2008. Quedaban apenas dos meses para la quiebra del banco de inversión Lehman Brother y la crisis financiera que había explotado hacía un año al otro lado del Atlántico llegaba a Europa. Eran numerosas las voces que exigían que el Banco Central Europeo (BCE) tomase cartas en el asunto y abaratase el precio del dinero para luchar contra una posible recesión que se confirmaría poco después. La respuesta fue contundente. Lejos de bajar los tipos de interés, los subió. Una decisión que tuvo que rectificar en la siguiente reunión del Consejo de Gobierno. Esta reunión fue el pistoletazo de salida para iniciar la época con los tipos más bajos de la historia. Fase que decidió terminar abruptamente hace un trimestre entre las críticas de múltiples analistas. De nuevo, parece que tendrá que rectificar.

"Se decidió subir los tipos ante la aparición de las temidas tensiones inflacionistas que tanto preocupan siempre al banco central. Esas tensiones aparecieron en un contexto de cierta recuperación y de fuerte subida del precio del petróleo. Un escenario que ha cambiado", explica Joaquín Maudos, miembro del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE). Efectivamente la situación es muy diferente. Los últimos datos relativos al encarecimiento de los precios de la Eurozona apuntan a que el 2% marcado como objetivo por Trichet está cada vez más cercano, mientras el temor a una nueva recesión atenaza a los mercados. En este contexto parece evidente que continuar con la política de subida de tipos sería contraproducente.

"Es necesario un volantazo y aunque hoy no parece el día para que se anuncie una bajada, está descontándose que va a haber un cambio en el discurso", detalla Santiago Carbó, catedrático de la Universidad de Granada. Por tanto, se da por supuesto una modificación del guión. Hoy habrá guiños que dejen intuir una época de tipos estable, pudiendo dejar la puerta abierta a una rebaja en el medio plazo. Todo ello acompañado de nuevos datos de crecimiento e inflación que se pronostican no serán buenos. "Parece evidente que las cifras serán bastante pesimistas", confirma Maudos. Opinión por la que también se apuesta desde Renta 4 al considerar que " la realentización de economías core como Alemania o Francia" no deja mucha más opción.

Por tanto la atención hoy estará en la rueda de prensa del banquero galo. Una intervención que Barclays Bank considera que provocará un cambio en las tradicionales expresiones que ha venido utilizando Trichet. Según la entidad financiera, desaparecerán las palabras "fuerte vigilancia" que tanto inquieta a los analistas y que suele indicar un incremento de tasas. Además, se añadirá la expresión "seguimiento cercano de las circunstancias", lo que sumado a una "política monetaria acomodaticia" y a unos riesgos inflacionarios "equilibrados", serviría para señalar el camino de retorno a la política de estabilización (o recorte ) de tipos.

Mientras tanto, el mercado sigue celebrando un cambio que se espera certificar a las 14.30 horas. El probable viraje sirve para estirar el rebote del Ibex que ya sube más de un 2%, instalándose en los 8.300 enteros. Esta tendencia impera también en el resto del Viejo Continente con Londres, Francfort y París repuntando cerca de un 1%. En el mercado de deuda también impera la calma, con la prima de riesgo nacional cayendo por debajo de los 310 puntos. A parecer, el dicho de que rectificar es de sabios también es compartido por los operadores aunque todavía está pendiente la confirmación. Desde luego, los antecedentes apuntan a ello aunque sea para evitar un nuevo efecto Lehman.