El grupo estatal responde con silencio a la reclamación de 100 millones de 2010

Las compañías denunciarán a Aena por la epidemia de retrasos aéreos

Las principales aerolíneas españolas ultiman presentar en octubre una demanda contencioso-administrativa contra el servicio de navegación de Aena por la epidemia de retrasos aéreos durante los últimos 17 meses con pérdidas de 200 millones. Las compañías se ven forzadas a emprender esta vía toda vez que Aena responde con el silencio a la reclamación de 62 millones por demoras en 2010 presentada en mayo pasado.

Terminal 4 del aeropuerto de Barajas
Terminal 4 del aeropuerto de Barajas

La epidemia de retrasos que sufre desde hace ya año y medio la red aeroportuaria, y en especial su principal aeródromo, el de Barajas, no ha remitido en la temporada alta. Según Eurocontrol, entre mayo y agosto se ha mantenido un promedio cada jornada de 1.500 a 2.000 minutos de demoras en el aeropuerto de Madrid, con puntualidad media del 70%.

El enfado de los 65 millones de pasajeros que desde mayo de 2010 hasta hoy han arruinado su tiempo, sus agendas, sus vacaciones y su paciencia en algún aeródromo español ha impulsado a las principales compañías españolas a adoptar severas medidas contra Aena. El objetivo es resarcirse de las multimillonarias pérdidas que la situación les ocasiona y, a la vez, reclamar la definitiva solución a un problema que socava su imagen y sus resultados.

La secuencia de este proceso de reclamación es compleja y tendrá hitos importantes en las próximas semanas. En la primera quincena del pasado mes de mayo ocho aerolíneas: Iberia, Air Europa, Air Nostrum, Vueling, Binter, Naisa, Orbes y Spanair, presentaron reclamaciones ante Aena por las pérdidas ocasionadas por las demoras imputables al control de navegación y otras regulaciones similares en el periodo entre mayo y noviembre de 2010.

Cada compañía formuló su interpelación de manera individual, pero todas se ajustaron a un modelo de estimación de costes por las demoras elaborado por los servicios jurídicos de Aceta, la patronal que agrupa a todas las aerolíneas con excepción de Spanair.

Las compañías de Aceta estimaron en principio que la reclamación ascendería a 140 millones, pero al formalizarla la suma quedó reducida a 62 millones "que fueron los que se pudieron documentar con absoluto rigor", según la patronal. Por su parte, Spanair confirmó la presentación de la reclamación pero no la cuantificó.

Una vez abierto el procedimiento, a Aena se le concede un plazo de seis meses para dar una respuesta, lo que nos lleva a final de octubre. Fuentes de las compañías que han reclamado dijeron que el pasado mes de julio tuvieron un encuentro formal con directivos de Aena para interesarse por la postura que pensaba adoptar ante los requerimientos. Según las mismas fuentes de las aerolíneas, la intención de la empresa que preside Juan Lema es "acogerse al silencio administrativo". Fuentes de Aena dijeron ayer que la mayoría de los retrasos de su red no son imputables a la empresa pública.

A la vista de esta situación fuentes de tres de las aerolíneas afectadas han confirmado que ultiman la elaboración de una demanda judicial por la vía contencioso administrativa para obtener satisfacción a sus reclamaciones. Fuentes de otras compañías señalaron que Aena todavía tiene plazo para contestar, pero advirtieron que "la reclamación está perfectamente documentada y no estamos dispuestos que quede en un gesto de cara a la galería".

Pérdidas por el plante de diciembre y por 2011

Las aerolíneas nacionales y extranjeras que operan en España tienen dudas sobre la fórmula para reclamar las pérdidas ocasionadas por el cierre del espacio aéreo el 3 y 4 de diciembre de 2010 y por la epidemia de demoras que se mantiene en los ocho primeros meses de 2011. Fuentes de las patronales del sector recuerdan, en todo caso, que el plazo para formular reclamaciones a Aena es de un año; "todavía estamos en plazo". Aceta señala que las compañías no han presentado aun sus reivindicaciones por el plante de controladores de diciembre, "pero no existe ninguna razón para que no lo hagan". Por su parte, la patronal ALA, que representa a medio centenar de aerolíneas españoles e internacionales, recibió en su día poderes de las empresas extranjeras para actuar por el cierre del espacio aéreo de diciembre.

La reclamación por los retrasos de 2011 presentan una casuística más compleja. Iberia se muestra cauta y aduce que existe tiempo más que suficiente para plantearse una actuación. Fuentes del sector recuerdan que desde febrero la aerolínea mantiene desencuentros con su colectivo de pilotos por el convenio y la reforma de la operación de corto radio. Aunque el Sepla y la compañía niegan que estas diferencias hayan afectado a la puntualidad, Iberia prefiere no incluir este periodo en las reclamaciones ante Aena planteadas con anterioridad. Aunque las pérdidas por retrasos de las aerolíneas están cuantificadas únicamente entre el periodo de mayo a noviembre de 2010, diferentes fuentes consultadas estiman que el impacto en las cuentas de resultados provocadas por los 17 meses de epidemia de demoras aéreas es superior a los 200 millones de euros.

Eurocontrol ha perdido la paciencia

La crisis de los retrasos en el espacio aéreo español alcanzó su punto más tenso el pasado mes de julio cuando Eurocontrol, la autoridad aeronáutica de la UE, envió una circular en la que solicitaba a las aerolíneas que no pidieran reprogramaciones de sus vuelos "por los grandes retrasos en Madrid", a no ser que "las demoras sean críticas". En la misma circular explicaba que el problema se planteaba por que "por las noches la plantilla de control aéreo en Madrid ha sido reducida desde el primero de julio" y solo se abren "tres sectores en ruta".

La alerta sobre la irregularidad del tráfico en el espacio aéreo español desde la UE no era nueva. Eurocontrol ha venido advirtiendo en distintos informes desde comienzo de año de la situación excepcional de retrasos que acumula la red española. Por ejemplo, en su análisis correspondiente al mes de mayo, el aeropuerto de Barajas aparece como el que sufre mayores demoras en Europa, con 51,7 horas (3.102 minutos). La autoridad aérea continental no tiene dudas sobre las causas del mal funcionamiento de la circulación de aeronaves en España. Afirma en sus estudios que las demoras se producen por cuestiones relacionadas con la gestión del control del tráfico aéreo y las inclemencias meteorológicas.

Aena aplica desde julio un cambio de horario para los controladores de los centros de Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Gran Canaria y Valencia que la plantilla rechaza de plano.

Las cifras

81 euros es la cuantía de sobrecoste por minuto de retraso aéreo, según un informe de la Universidad de Westminster.

1.500 es la cantidad media en minutos de retraso al día que Eurocontrol ha imputado al aeropuerto de Barajas desde enero.

Clasificación

En la clasificación de Eurocontrol sobre los aeródromos europeos más impuntuales no solo se resalta el liderazgo de Madrid-Barajas. También aparecen en los 10 primeros puestos de esta clasificación terminales como Tenerife Norte o Madrid-Torrejón de Ardoz.