La presión vendedora se acrecienta

Los 7.770 puntos, la próxima gran prueba

La presión vendedora se acrecienta en las Bolsas. La pérdida de los 8.000 puntos para el Ibex, un nivel más psicológico que técnico, complica la situación de un mercado que los expertos califican de "débil" o "bajista".

Los analistas lo ven claro. "El Ibex ha estado tres semanas oscilando entre los 8.000 y 8.800 puntos. Confirmar por debajo es una indudable señal de continuidad bajista. El único matiz es que aún no ha perdido el soporte de los 7.767 puntos, el mínimo que tocó el 11 de agosto. Podemos confiar en un último balón de oxígeno si no los pierde", explica Miguel Pareja, de Bolsa 3.

Una opinión extendida entre la mayoría de analistas técnicos que pone de relieve la importancia de las próximas sesiones. Y es que el Ibex cerró ayer en los 7.936,4 puntos, un nivel que no veía desde abril de 2009.

El gran reto será mantener ese mínimo de agosto puesto que si se pierde los expertos auguran caídas hasta la zona de 7.300-7.400 puntos y los más pesimistas hablan incluso de niveles de 6.700, el mínimo de la crisis de Lehman, si se llegaran a perder los 7.590 puntos.

La virulencia de las caídas, los mayores volúmenes de negocio que acompañan las ventas y la escasa duración del rebote de la Bolsa española la semana pasada se miran con preocupación. De ahí que la prudencia sea uno de los consejos más repetidos por las casas de análisis en los últimos días.

Ahora tampoco se puede descartar un rebote. "De momento el nivel de 7.767 es el último soporte que le queda al Ibex. Lo grave sería marcar un nuevo mínimo. Si no lo pierde puede haber un rebote", explica Íñigo Aranceta, de Noesis. Eso sí, quizá cueste. "Un Ibex por encima de los 8.800 puntos es lo mínimo para confiar en un rebote de consistencia", explica David Galán, de Bolsa General.