Nuevos requisitos de solvencia

Un mes de infarto para cerrar la reforma de las cajas

El Banco de España no es proclive a darles más tiempo para buscar capital

Las cajas se juegan su futuro en septiembre. El Gobierno y el Banco de España han establecido que para finales de este mes todas las entidades financieras nacionales deberán contar con un ratio de capital principal del 10% (del 8% en casos aislados). El decreto que aprobó los nuevos requisitos de solvencia contempla la posibilidad de que las entidades soliciten una prórroga. Sin embargo, el supervisor no es proclive a conceder tiempo extra a las cajas.

De acuerdo con fuentes del sector, el Banco de España no está dispuesto a ampliar los plazos. Teóricamente, las entidades pueden pedir que se extienda hasta diciembre el periodo para completar la búsqueda de capital adicional. En caso de que la caja esté preparando su salida a Bolsa, la prórroga podría llegar a extenderse hasta marzo de 2012. Sin embargo, el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, no quiere llegar a octubre con cabos sueltos: "prefiere recapitalizar con fondos públicos antes que confiar en que se consigan inversores más allá de septiembre", aseguran estas mismas fuentes.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ya apuntó que para la fecha de las elecciones, el 20 de noviembre, la reforma del sector bancario debe estar cerrada.

Tan solo Liberbank y BMN podrían tener alguna posibilidad de conseguir más plazo para mejorar su solvencia

Tampoco la situación de los mercados es muy halagüeña para aquellos que pretendan buscar fondos más allá de las fecha establecida. La ralentización de la economía mundial y las nuevas dudas sobre la fortaleza de la banca están echando atrás a muchos inversores que antes del verano tenían decidido participar en la reestructuración de las cajas.

Varios fondos estadounidenses, que ya han estudiado a exhaustivamente las cuentas de varias entidades, están pidiendo ahora reuniones con miembros del Gobierno y personal del Banco de España. "Ya no se trata de analizar el negocio o de buscar posibles agujeros, sino de establecer si la economía va a volver a crecer. Si no confían en la evolución del país, no invertirán", asegura una fuente de una alianza de cajas.

Dos alianzas de cajas, Grupo BMN y Liberbank , son las dos únicas entidades que están barajando la posibilidad de pedir más tiempo y las únicas que tendrían alguna posibilidad de conseguirlo, pero hasta siete grupos tienen aún por definir cuál será su futuro.

El grupo compuesto por Cajastur (con CCM), Caja Cantabria y Caja Extremadura es el mejor situado para cumplir con los requerimientos de capital establecidos en la nueva normativa. En los cálculos iniciales fijados por el supervisor, su déficit era de 519 millones de euros. Sin embargo, tras adoptar diversas medidas de generación orgánica de capital, esas necesidades se han reducido a 320 millones de euros. Su ratio de capital principal está cercano al 9,3%, frente al 10% que tiene que alcanzar.

El grupo presidido por Manuel Menéndez mantiene tres alternativas abiertas. La primera, lograr alcanzar los niveles de capital exigidos de forma autónoma, con desinversiones en la cartera de participadas o con una reducción de su perfil de riesgo. La segunda, conseguir un acuerdo con algún inversor privado para que entre en el capital. Y la tercera, salir a Bolsa, aunque dada la situación de los mercados esta vía está prácticamente descartada.

El grupo BMN está en una situación similar. Su déficit de capital era en primavera de 637 millones de euros. Durante los últimos meses ha logrado generar capital de forma orgánica y, de acuerdo con fuentes cercanas a la entidad, podría cerrar el ejercicio 2011 alcanzando un ratio de capital principal superior al 9% de forma autónoma. Sin embargo, no es suficiente. Además, la entidad que dirige Carlos Egea no dispone de una cartera industrial tan amplia como la de Liberbank. Su prioridad, por el momento, es lograr un acuerdo con fondos privados para que inviertan en el grupo. La entidad ya cuenta con dos ofertas en firme, pero estas deben ser ratificadas. Como vía de escape ha iniciado los trámites en la CNMV para salir a Bolsa, aunque las durísimas condiciones de los mercados desaconsejan esta alternativa.

La alianza de cajas catalanas negocia a contrarreloj para alcanzar una fusión con Ibercaja. Con ese movimiento, podría cubrir los 568 millones de déficit de capital que tiene pendiente. Si esta integración no terminara de cuajar la única alternativa que le quedaría a la entidad es aceptar el dinero del FROB.

También pendiente de una fusión está Caja España - Duero, aunque en este caso los trámites están más avanzados. El grupo lleva meses en conversaciones con Unicaja. Con la integración, podrá salvar un déficit de capital cifrado en 463 millones. Aunque durante el verano se han producido tensiones entre las dos partes, fuentes cercanas a la negociación aseguran que el acuerdo se producirá "en tiempo y forma".

La gran caja gallega es la única entidad que va optar por una fórmula mixta. El que será su nuevo presidente ejecutivo, José María Castellano, ha convencido a una docena de empresarios gallegos y a varios fondos de inversión para que participen en el proyecto. Inicialmente se esperaba que aportaran entre 600 y 700 millones, pero ahora parece que no se alcanzará esa cifra. Novacaixagalicia, además, ha logrado reducir sus necesidades de capital a través de medidas orgánicas. La cantidad restante, hasta llegar a los 2.622 millones, la deberá completar el FROB.

El grupo presidido por Adolf Todó es el que menos incógnitas tiene que despejar. Ya ha anunciado que recurrirá a los fondos del FROB para recapitalizarse. El organismo le inyectará 1.718 millones, una cantidad que le valdrá para tomar el control de la entidad.

En una situación especial está Caja Mediterráneo (CAM), intervenida en julio por el Banco de España. En este caso, el FROB ya ha inyectado 2.800 millones y ahora se encuentra en fase de auditoría para su posterior venta. Aunque los planes iniciales pasaban porque el asunto se hubiera resuelto en septiembre, fuentes del sector apuntan que será muy difícil encontrar un comprador en estos tiempos. "El FROB se quedará una temporada en el capital", aseguran.

Asambleas, trámites y prórrogas en la semana

Esta semana será clave para varios grupos de cajas. En primer lugar, BMN y Liberbank deben decidir si solicitan o no una prórroga al supervisor. La fecha tope es el jueves. Tras ese límite, no tendrán la posibilidad de pedir un aplazamiento.

Mientras tanto, Novacaixagalicia confía en que durante la semana se termine de desbloquear la creación de su nuevo banco, donde transferirá todos sus activos. La caja estaba pendiente de un informe del Banco de España y un permiso del Ministerio de Economía. También debe completar el consejo de administración de la entidad.

Caja España-Duero, por su parte, celebra hoy una asamblea para aprobar el traslado de todos sus activos financieros a un banco, filial de las cajas.

Las cifras

320 millones de euros son las necesidades de capital de Liberbank. El grupo ha reducido en 200 millones el déficit inicialmente calculado.

9% de ratio de capital principal tendrá BMN al cierre de 2011, frente al 10% exigido.