Esta en proceso de fusión con la malagueña Unicaja

Caja España-Duero obtuvo un beneficio de 26,3 millones hasta junio

Caja España-Duero, actualmente en proceso de fusión con la malagueña Unicaja, obtuvo en el primer semestre de este ejercicio un beneficio consolidado de 26,3 millones de euros, lo que supone un descenso del 1,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Entonces Caja España y Caja Duero se encontraban en plena integración.

Por este motivo, los resultados del primer semestre de 2011, que fueron notificados ayer como hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), han sido comparados de forma agregada con los de ambas cajas en el mismo periodo de 2010, según precisa la entidad.

La cuenta individual de Caja España-Duero, al contemplar todos los dividendos obtenidos por empresas del grupo que en el proceso de consolidación son eliminados, muestra un beneficio neto de 31,2 millones de euros, cifra que representa un 9,9% menos que la alcanzada en los primeros seis meses de 2010.

Aunque Unicaja tensó la cuerda en las últimas semanas en las negociaciones para la fusión con la caja castellanoleonesa, fuentes próximas a las negociaciones aseguran que esta operación saldrá adelante. El motivo de estos tiras y aflojas era el deseo del presidente de Unicaja, Braulio Medel, de aumentar el peso inicialmente previsto, del 63%, en el banco que ambas entidades prevén constituir. Al final, según estas mismas fuentes, los responsables de Caja España-Duero parecen haber dado su brazo a torcer, por lo que Unicaja podría contar con entre el 70% y el 75% del nuevo banco y con ello la castellanoleonesa vería reducido su peso hasta el 25%.

Unicaja, no obstante, aún no ha fijado oficialmente la fecha para que sus órganos de gobierno den el visto bueno al acuerdo de fusión.

Como precaución por si la fusión con la andaluza salta al final por los aires, la asamblea de Caja España-Duero aprobará el próximo 5 de septiembre la transferencia de sus activos al nuevo banco, con lo que deja la puerta abierta a la posibilidad de que el FROB le inyecte los 463 millones de euros que necesita de capital adicional.

De momento, el pasado lunes este proyecto recibió el respaldo de los sindicatos en Caja España-Duero, que firmaron un acuerdo para establecer el marco laboral del nuevo banco.